¿Qué es BODE? La marca que convirtió la nostalgia en lujo contemporáneo

¿QUÉ ES BODE? LA MARCA QUE CONVIRTIÓ LA NOSTALGIA Y LA ARTESANÍA EN LUJO CONTEMPORÁNEO

En un momento en el que el lujo busca nuevas formas de conectar con el consumidor, BODE encontró su propio lenguaje mirando hacia el pasado. La firma estadounidense convirtió textiles antiguos, técnicas artesanales y objetos cargados de memoria en prendas contemporáneas que han transformado la conversación alrededor de la moda masculina.

Fundada en 2016 por Emily Adams Bode Aujla, BODE nació con una premisa particular: rescatar materiales que ya tenían una historia y convertirlos en piezas que pudieran formar parte de una nueva. La propia marca define su trabajo a partir de la conservación de textiles, técnicas y memoria, construyendo cada colección alrededor de una narrativa específica. 

¿QUÉ ES BODE?

BODE es una marca estadounidense de lujo especializada en ropa masculina y femenina que combina sastrería, workwear, textiles vintage y técnicas artesanales. A diferencia de las firmas que construyen su identidad alrededor de monogramas o logotipos reconocibles, BODE apuesta por una estética donde el material es protagonista. Una colcha antigua, un tejido encontrado en un mercado de antigüedades o un textil doméstico pueden convertirse en una chamarra, un pantalón o una camisa.

La firma describe su propuesta como una forma de contar historias a través de los textiles y de la cultura estadounidense. Cada temporada parte de una investigación y una narrativa particular. 

¿QUIÉN FUNDÓ BODE?

Emily Adams Bode Aujla fundó BODE en 2016 después de estudiar diseño de menswear en Parsons School of Design y filosofía en Eugene Lang College. Se graduó en 2013 y comenzó a construir una propuesta que rápidamente llamó la atención dentro de la moda masculina.  Su relación con los objetos antiguos comenzó mucho antes de crear la marca. Bode ha contado que desde niña acompañaba a su madre y hermanas a tiendas de antigüedades, una experiencia que terminó convirtiéndose en una parte esencial de su proceso creativo. 

En 2017 se convirtió en la primera mujer diseñadora en presentar una colección durante New York Men’s Week, y en 2019 llevó BODE por primera vez a Paris Fashion Week Men’s. Ese mismo año recibió el premio Emerging Designer of the Year de los CFDA Awards. 

LA HISTORIA DETRÁS DE BODE

La historia de BODE no comenzó intentando crear una nueva versión del lujo tradicional. Su propuesta partió de algo mucho más personal: preservar aquello que estaba desapareciendo. Emily Bode comenzó trabajando con textiles históricos y materiales encontrados para crear prendas masculinas con siluetas inspiradas en el workwear estadounidense. La diseñadora ha explicado que siempre se sintió atraída por los aspectos utilitarios de la ropa masculina y por las formas clásicas de las prendas de trabajo. 

Con el tiempo, esa investigación se convirtió en una firma reconocible: prendas cómodas, siluetas relajadas, patchwork, bordados, quilting y materiales que parecen pertenecer a otra época. Pero BODE no busca que sus prendas parezcan antiguas. La intención es hacer que lo antiguo vuelva a tener una función contemporánea.

¿POR QUÉ LOS TEXTILES VINTAGE SON TAN IMPORTANTES PARA BODE?

El textil es prácticamente el punto de partida de la marca. BODE trabaja con materiales procedentes de distintas épocas y lugares, muchos de ellos originalmente creados para el hogar. Colchas, manteles, cortinas, tejidos bordados, seda, lino y otros materiales pueden transformarse en piezas de edición limitada o incluso únicas. 

Uno de los ejemplos que la propia diseñadora ha compartido es el uso de una antigua colcha confeccionada con fragmentos de seda de tabaco, un tipo de souvenir popular a principios del siglo XX. En lugar de ocultar sus manchas y signos de desgaste, el equipo de BODE los restauró y reparó para convertir el material en una nueva pieza. Ese proceso explica buena parte del atractivo de la firma: la imperfección no se elimina, se conserva como parte de la historia.

¿QUÉ HACE DIFERENTE A BODE DE OTRAS MARCAS DE LUJO?

BODE propone una definición del lujo basada en tres conceptos: historia, artesanía y tiempo. En lugar de producir una prenda completamente nueva desde cero, la marca parte de materiales que ya existen y requieren investigación, selección, reparación y transformación.

Además, muchas de sus piezas son únicas o producidas en cantidades limitadas debido a la naturaleza de los textiles utilizados. Esto convierte a cada prenda en algo más cercano a un objeto de colección que a una pieza convencional de ready-to-wear. La propia Emily Bode ha explicado que su intención es establecer una nueva definición del lujo basada en el oficio, la historicidad y el trabajo manual. 

LAS PIEZAS MÁS ICÓNICAS DE BODE

Entre las prendas que han construido el lenguaje visual de BODE destacan:

  • Chaquetas Quilted: Las chaquetas acolchadas son uno de los códigos más reconocibles de la firma. Suelen incorporar textiles vintage, patchwork y bordados, convirtiéndose en piezas que funcionan como prendas y objetos de colección.
  • Camisas Bordadas: Las camisas de BODE recuperan técnicas decorativas tradicionales y las trasladan a siluetas relajadas. Los bordados, aplicaciones y motivos históricos son parte fundamental de su identidad.
  • Piezas de Patchwork: El patchwork permite combinar diferentes fragmentos textiles dentro de una misma prenda, haciendo visible el proceso artesanal y la historia de los materiales.
  • Workwear Contemporáneo: La inspiración en uniformes y ropa de trabajo estadounidense es otro de los pilares de la marca. BODE toma siluetas utilitarias y las transforma mediante textiles, construcción y detalles artesanales. 

BODE Y LA NUEVA IDEA DEL LUJO MASCULINO

Uno de los mayores aportes de BODE ha sido demostrar que el menswear puede ser nostálgico, artesanal y emocional sin perder sofisticación. La marca apareció en un momento en el que la moda masculina estaba dominada por propuestas minimalistas, streetwear y sastrería tradicional. BODE introdujo otra posibilidad: prendas con una historia visible.

Su propuesta también rompió con una idea tradicional de quién diseña la ropa masculina. Emily Bode fue la primera mujer en presentar una colección durante New York Men’s Week, y su perspectiva se convirtió en una de las características distintivas de la firma. En 2022, Bode Aujla recibió el premio Menswear Designer of the Year en los CFDA Fashion Awards, consolidando su posición dentro de la industria estadounidense. 

BODE TAMBIÉN LLEGÓ A LA MODA FEMENINA

Aunque la marca construyó originalmente su reputación en menswear, en 2023 BODE presentó oficialmente su primera colección de womenswear. La propuesta, titulada The Crane Estate, exploraba la juventud de la madre de Emily Bode en Massachusetts durante los años setenta. Nuevamente, la memoria personal funcionó como punto de partida para construir la colección. 

Actualmente, BODE ofrece colecciones para hombres y mujeres, además de piezas únicas y propuestas de sastrería. 

¿DÓNDE COMPRAR BODE?

BODE puede comprarse a través de su tienda online oficial y en sus boutiques físicas. Actualmente la marca cuenta con espacios en Nueva York, Los Ángeles, París y Tokio, además de una tienda especializada en Fine Tailoring en Nueva York. 

La expansión internacional más reciente llevó a BODE a Tokio en 2026, después de que la firma inaugurara su primera tienda internacional en París en 2025. El espacio parisino reúne menswear, womenswear y piezas one-of-a-kind realizadas con textiles antiguos. 

BODE Y EL FUTURO DEL LUJO

BODE demuestra que la innovación en la moda no necesariamente implica inventar algo completamente nuevo. A veces consiste en mirar un objeto olvidado y encontrar una nueva razón para conservarlo. Su éxito también refleja un cambio en la manera en la que una nueva generación entiende el lujo: ya no se trata únicamente de exclusividad, precio o reconocimiento inmediato, sino de procedencia, tiempo, técnica y significado.

Al convertir textiles con décadas de historia en prendas contemporáneas, Emily Adams Bode Aujla creó una marca que no solo habla del pasado. BODE demuestra que la nostalgia también puede convertirse en una de las formas más actuales del lujo.