Luis Alberti, el actor de Contraataque en Netflix: "Necesitamos héroes propios"

Luis Alberti: «Los actores no ganamos más dinero si nos ve más gente, y eso es lo que me mueve»

Luis Alberti no habla de su carrera en términos de éxito ni de taquilla. El actor mexicano, formado en el teatro independiente y hoy protagonista de «Contraataque», la película mexicana de Netflix se sentó con nosotros para hablar de todo menos de números, de identidad, de heroísmo, de lo que significa construir personajes que dialoguen con la humanidad de quien los ve.

En esta conversación con NOIR, Alberti reflexiona sobre su formación teatral, su paso por proyectos como «Rosario Tijeras» y «Contraataque», y sobre por qué cree que México necesita, más que nunca, contarse a sí mismo historias de héroes propios. Esto fue lo que nos dijo.

Luis Alberti deja claro que su motor nunca ha sido el dinero ni la fama – Foto: Juan Bautizta / Stylist: Alethea Morales / Grooming: Max Olivares

Después de tantos años en la profesión, ¿qué queda hoy de aquel actor que arrancaba en el teatro independiente?

La ilusión de pensar que sí es posible llegar a lograr ese sueño, ese sueño de ser actor, que en mí tenía mucho que ver con una rebeldía. Rebeldía no contra el sistema o mi familia, lo que me enseñaron, sino contra mí mismo, contra mis limitaciones, contra mis ideas inmaduras y adolescentes de pensar que tenía muchas limitaciones que, a través de la actuación, he descubierto que son muy relativas a quien tú decides ser.

¿Hay algo que aprendiste en tus inicios en el teatro que sigues aplicando hoy, sin importar el tamaño de la producción?

Sí, por supuesto, hay muchas cosas que me dio mi formación en el teatro. Te puedo compartir un momento, cuando preparaba al personaje de Lupe Esparza, un personaje real, uno podría buscar la manera de hacerle como él. En una clase de ortofonía con nuestro maestro Luis Rivero, que en paz descanse, yo intentaba repetir exactamente lo que él hacía, y un día me dijo: «no le hagas como yo, haz lo que yo». Ahí entendí algo importante. Otra cosa que me compartió nuestro maestro Roberto Duarte, maestro de comedia, es que se trata de crear una ilusión y defenderla, no dejar que se rompa. Tienes que crear esa ilusión para el espectador con las manos, con la imaginación, con tu cuerpo, con tu energía, con tu voluntad, con tu acción. Y esa ilusión es sagrada, porque en ella reside la verdad.

¿Cómo describirías la evolución de tu forma de actuar en los últimos años?

Yo pienso que es el camino de ir revelando mi humanidad, descubriéndola en infinitas posibilidades. Es un proceso que primero es personal, pero que no es posible si no es en comunidad. Nunca actuamos solos, nunca aprendemos a actuar solos, nunca narramos las historias nosotros solos. Esa es parte de la maravilla: la ficción siempre es un lugar muy seguro porque nunca estás solo. Me gusta la idea, como actor, de siempre abrirme, disponerme al misterio, a la adrenalina, al riesgo, a la aventura de descubrir qué nueva cosa es posible desde donde sí soy, desde donde sí estoy hoy. Creo que la ficción y los personajes son la vía para compartir eso, y pienso que es de lo más valioso que podemos hacer en este tiempo de tanta desinformación y de tanta virtualidad que viene a robarnos el sentido de la verdad y de la esencia de lo que somos como seres humanos.

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Luis Alberti no habla de su carrera en términos de éxito ni de taquilla – Foto: Juan Bautizta / Stylist: Alethea Morales / Grooming: Max Olivares

¿Qué te atrajo del Capitán Guerrero cuando leíste el guion de Contraataque?

En México retratamos poco a nuestros héroes. Retratamos mucho nuestro lado oscuro, nuestro pie cojo, la miseria, la desigualdad, la injusticia, la corrupción, el crimen. Y nos hemos definido así durante mucho tiempo, no solo nosotros, también hay una propaganda que viene de afuera. Eso me atraía mucho de este proyecto: es una película que rompe con ese paradigma que tenemos de nosotros mismos, y creo que eso es súper necesario, sobre todo en el momento que estamos viviendo, donde nos estamos reconciliando con nuestra mexicanidad. El personaje de Armando Guerrero es un solitario entregado a la disciplina de hacer lo correcto, y creo que nuestras infancias necesitan figuras así, pero que sean propias. Chava Cartas, el director, comprende muy bien esos dos mundos que tenemos tan divididos en nuestra industria: el cine de autor y el cine comercial. Y logró tocar fibras muy importantes en México, que es para quien está hecha la película. Ahora tenemos niños jugando a ser héroes, pero no héroes ajenos como Spider-Man, sino héroes mexicanos de carne y hueso que pueden vivir a la vuelta de la esquina.

¿Por qué crees que este proyecto conectó tanto con el público latinoamericano?

Porque necesitamos tener figuras propias en quienes confiar, y necesitamos decirnos a nosotros mismos que sí lo somos. Es lo mismo que pasaba con el personaje de Brandon que hice en Rosario Tijeras: ese hermano que te cuida, que te protege, que te acompaña, que cree en ti. Necesitamos descubrirnos a nosotros mismos como eso. Estamos cansados de la violencia, de decirnos que somos personas que no valemos, que somos el patio trasero de otro país. Todos tenemos mucho miedo, todos necesitamos un héroe, todos queremos serlo. ¿Y quién lo va a hacer? Pues nosotros mismos. Pienso que nuestra sociedad latinoamericana ya se quiere sacudir de todos estos yugos, de estas etiquetas que no nos definen.

¿Qué esperas para el futuro de tu carrera?

Espero madurar. Creo que este es el punto de mi carrera donde comienza una nueva etapa, justo de madurez, de conciencia, de responsabilidad, de mayor libertad también, de mucho gozo. Creo que voy a hacer mucha más acción todavía, unos diez añitos más, y después se retira el Capitán Guerrero. También me gustaría mucho explorar los mundos de fantasía. Siempre he pensado que en México tenemos un problema de guion y creatividad porque no vamos más allá de lo doméstico, de lo casi documental. Cuando era niño y veía esos mundos maravillosos en la pantalla, yo pensaba «yo quiero ir ahí», y un día dije: los actores van ahí, yo quiero ser actor. Esa fue una de las razones por las que quise dedicarme a esto.

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Que no tenga miedo de abrirse camino»: el consejo de Luis Alberti – Foto: Juan Bautizta / Stylist: Alethea Morales / Grooming: Max Olivares

¿Qué consejo le darías a un actor o actriz que hoy está empezando en el teatro independiente?

Que no tenga miedo de abrirse camino. Te comparto el consejo que me dio a mí un director de teatro un día: si tienes el sueño de hacer cine, hazlo. No todos lo pueden hacer. El teatro siempre va a estar ahí para ti. Hazlo.

Más allá del éxito comercial de sus proyectos, la conversación con Luis Alberti deja claro que su motor nunca ha sido el dinero ni la fama, sino la posibilidad de inspirar algo genuino en quien lo ve desde la pantalla. Entre reflexiones sobre identidad mexicana, disciplina teatral y sueños de fantasía todavía por explorar, el actor confirma que apenas está entrando en lo que él mismo llama su etapa de madurez, con la promesa de seguir dándole rostro a esos héroes que, según él, tanto necesita Latinoamérica.