Los dados estaban cargados: la muestra de Leica Gallery sobre espionaje

LOS DADOS ESTABAN CARGADOS: LA CIUDAD DE MÉXICO COMO TABLERO DE ESPIONAJE EN LA NUEVA EXPOSICIÓN DE LEICA GALLERY

Hay ciudades que, sin proponérselo, terminan convertidas en escenario de historias que nunca llegan a contarse del todo. La Ciudad de México, durante buena parte de la Guerra Fría, fue una de ellas, un punto neurálgico donde convergían agentes, embajadas y aparatos de vigilancia, mientras la vida cotidiana seguía su curso aparentemente ajena a esa trama silenciosa. Es justamente ese territorio de sombras el que exploran Valeria Arendar y Eleana Konstantellos André en Los dados estaban cargados, la muestra resultante de la segunda edición del Programa de Residencias que Leica Gallery Mexico City desarrolla en conjunto con Proyecto H.

Lejos de proponer un relato cerrado o una reconstrucción documental convencional, el proyecto se instala en un terreno mucho más ambiguo, el de aquello que los archivos oficiales no siempre revelan. A través de la fotografía, la investigación histórica, la ficción y el performance, las artistas construyen una narrativa que oscila entre el dato verificable y la especulación, entre lo que quedó registrado y lo que, deliberadamente o no, permaneció oculto.

La segunda residencia de Leica Gallery × Proyecto H
La segunda residencia de Leica Gallery × Proyecto H aborda la vigilancia estatal y el espionaje internacional en México – cortesía

Una capital convertida en tablero geopolítico

Durante las décadas más tensas de la Guerra Fría, la capital mexicana funcionó como un espacio estratégico dentro de las redes internacionales de inteligencia. La presencia diplomática de Estados Unidos y la Unión Soviética, combinada con la actividad de sus respectivos servicios de espionaje y el desarrollo de un sistema de vigilancia propio por parte del Estado mexicano, situó a la ciudad en el centro de una trama compleja donde la información se convirtió en una forma de poder tan relevante como cualquier otra. Es sobre ese entramado —hecho de intrigas, infiltraciones y control— que se construye la investigación de Arendar y Konstantellos André.

El papel de la Dirección Federal de Seguridad

Parte central de esta indagación gira en torno a instituciones como la Dirección Federal de Seguridad, el organismo encargado de vigilar y perseguir a disidentes políticos, estudiantes, intelectuales, líderes sindicales, exiliados y visitantes extranjeros durante ese periodo. Su accionar, documentado parcialmente en archivos oficiales, funciona en la muestra como punto de partida para pensar cómo operaban estas redes de vigilancia dentro y fuera de las fronteras nacionales, y de qué manera la ciudad terminó convertida, simultáneamente, en escenario y en protagonista de esa historia.

Fotografía, archivo y ficción como herramientas narrativas

Lo que distingue a este proyecto de un ejercicio puramente documental es la manera en que combina distintos lenguajes para abordar un tema marcado, precisamente, por sus vacíos de información. La fotografía se entrelaza con la investigación de archivo, mientras la ficción y el performance permiten llenar —o al menos poner en evidencia— los silencios que el registro histórico deja abiertos. El resultado es un cuerpo de obra donde imágenes como La dentadura de cianturo, La evidencia o El archivo secreto funcionan menos como pruebas concluyentes y más como fragmentos de una memoria que se resiste a ser reconstruida por completo.

Valeria Arendar y Eleana Konstantellos André
Valeria Arendar y Eleana Konstantellos André investigan el papel geopolítico de la Ciudad de México – cortesía

¿Qué revela una imagen cuando lo que busca capturar permanece oculto?

Esa es, quizás, la pregunta que atraviesa todo el proyecto. Más que ofrecer una versión definitiva de los hechos, Arendar y Konstantellos André utilizan la fotografía para reflexionar sobre su propia capacidad —y sus límites— para dar cuenta de aquello que nunca fue del todo visible, rumores, rastros, documentos parcialmente desclasificados, memorias fragmentadas. La obra no intenta resolver esa tensión, sino sostenerla, convirtiendo la ambigüedad en parte esencial de su propuesta.

Una colaboración artística con trayectoria internacional

Arendar y Konstantellos André trabajan juntas desde 2022, combinando fotografía, investigación de archivo, ficción y performance para explorar los vínculos entre memoria, historia política y producción de imágenes. Su trabajo conjunto ha circulado ya por plataformas y espacios de relevancia internacional, entre ellos PhMuseum Days, el Indian Photo Festival, Les Rencontres d’Arles, Fotofestiwal y el Museo de Arte de Sonora, lo que confirma la solidez de una práctica artística que encuentra en la Ciudad de México uno de sus territorios más fértiles de investigación.

¿Qué es Los dados estaban cargados?

Los dados estaban cargados representa la segunda entrega del Programa de Residencias Leica Gallery Mexico City × Proyecto H, una iniciativa que ha optado por poner el foco en investigaciones capaces de tender puentes entre la historia política y la producción contemporánea de imágenes. En este caso, el resultado confirma el potencial de esa apuesta, un proyecto que no se limita a ilustrar un episodio del pasado, sino que invita a repensar la relación misma entre lo que se fotografía, lo que se archiva y lo que, inevitablemente, queda fuera de cuadro.

Más que una exposición sobre espionaje, Los dados estaban cargados es una reflexión sobre los límites del propio acto de mirar y registrar. Al situar a la Ciudad de México como epicentro de una historia marcada por la vigilancia y el ocultamiento, Valeria Arendar y Eleana Konstantellos André logran algo poco frecuente: convertir la ausencia de certezas en el verdadero motor de la obra. Lo que queda, al final, no es una versión cerrada del pasado, sino una invitación a habitar sus zonas grises.