¿Quién es Rusowsky? El artista español detrás de “Bby Wow” junto a Karol G

RUSOWSKY: EL ARTISTA QUE LLEVÓ LO EXPERIMENTAL A LA CIMA DE LA MÚSICA ESPAÑOLA

Lo que comenzó como un proyecto íntimo, grabado entre las paredes de un dormitorio durante la pandemia, se ha transformado en uno de los fenómenos más comentados de la nueva escena musical española, Rusowsky, capaz de llenar el Movistar Arena de Madrid y de cruzar fronteras hasta llamar la atención de figuras como RM, líder de BTS.

Su nombre volvió a sonar con fuerza gracias a «BbY WOW», la colaboración junto a Karol G y Judeline que alcanzó el número uno del Hot Latin Songs de Billboard, pero reducir a Rusowsky a ese único momento sería ignorar un recorrido mucho más amplio: el de un músico que ha construido su carrera exactamente al margen de las fórmulas que suelen garantizar el éxito comercial, y que precisamente por eso terminó conquistándolo.

Rusowsky
Rusowsky alcanzó el número 1 global junto a Karol G y Judeline – @_rusowsky

¿Quién es Rusowsky?

Detrás del nombre artístico se encuentra Ruslán Mediavilla, cantante, compositor y productor español nacido en 1999 en Valladolid, aunque criado en Fuenlabrada, Madrid. Su propuesta musical se mueve deliberadamente lejos de cualquier etiqueta fija, combinando bedroom pop, R&B, reguetón, techno, hip hop e incluso jazz en un mismo universo sonoro. Su apellido artístico surge de la combinación de su apodo «Rus» y el personaje Wazowski de la película Monsters Inc.

La formación musical de Rusowsky comenzó mucho antes de sus primeros lanzamientos como artista. Creció en una familia de raíces bielorrusas, con una madre folclorista y profesora de música que lo introdujo al piano y al solfeo desde los cuatro años, formación que después continuó en un conservatorio profesional. Esa base clásica, poco habitual entre artistas del circuito alternativo, terminó filtrándose en la manera meticulosa en que hoy construye sus propias producciones.

¿Cómo empezó Rusowsky en la música?

Rusowsky publicó sus primeros temas en 2019, con una propuesta íntima y melancólica que reflejaba distintas etapas de su vida personal. Su verdadero despegue llegó con «So So», inspirada en el tema «Sin Ingresos» de Soto Asa, que acumuló más de veinte millones de reproducciones, y con «Mwah :3», con la que debutó dentro del formato Gallery Session. Ese crecimiento orgánico, sostenido temas como «Loto» y «Malibú», terminó convirtiéndolo en uno de los nombres más seguidos dentro de la escena alternativa española, mucho antes de que el gran público reparara en él.

El sonido de Rusowsky: electrónica, pop y experimentación

En mayo de 2025, Rusowsky publicó Daisy, su primer álbum de estudio, un proyecto de trece canciones escritas y producidas enteramente por él mismo. El disco explora un concepto vinculado a 2001: Odisea en el espacio, de Stanley Kubrick —su propio título hace referencia a la melodía «Daisy Bell», presente en una de las escenas más icónicas de la película—, y despliega una fusión de sintetizadores, ritmos cibernéticos y una reflexión constante sobre la digitalización de las emociones. El álbum incluyó colaboraciones internacionales como Jean Dawson, Kevin Abstract, Ravyn Lenae y Las Ketchup, además de nombres cercanos a su círculo creativo como Ralphie Choo y La Zowi.

El impacto de Daisy superó ampliamente las expectativas, el disco alcanzó el estatus de oro, incluyó el exitazo «Malibú» —doble platino y presente durante meses en el top cuarenta—, y llegó a desbancar a Lux, de Rosalía, del número uno en la lista de ventas de España tras un reinado de 34 semanas. El proyecto fue además nominado a Mejor Álbum de Música Alternativa en los Latin Grammy, consolidando la propuesta de Rusowsky como una de las más singulares del panorama actual.

Rusowsky y «BbY WOW» junto a Karol G

La colaboración con Karol G y Judeline en «BbY WOW» representa uno de los saltos internacionales más importantes en la carrera de Rusowsky. El tema alcanzó el número uno del Hot Latin Songs de Billboard apenas semanas después de que el artista debutara por primera vez en esa lista, además de llegar a la cima global de Spotify con más de 3,300 millones de reproducciones. Se trata de su primer número uno dentro del mercado estadounidense, un hito que confirma cómo su propuesta experimental logró trascender el circuito alternativo español sin necesidad de suavizar su identidad sonora.

Rusowsky alcanzó el número 1 global junto a Karol G y Judeline – @_rusowsky

Las canciones que debes escuchar de Rusowsky

  • «So So»
  • «Mwah :3»
  • «Loto»
  • «Malibú»
  • «Sophia»
  • «BbY WOW» (con Karol G y Judeline)

Las colaboraciónes de Rusowsky con otros artistas

A lo largo de su carrera, Rusowsky ha tejido una red de colaboraciones que confirma su lugar dentro de los círculos creativos más relevantes de la música en español. Ha trabajado junto a C. Tangana, produciendo el tema «Bien:(«, así como con Dellafuente en «El camino» y con Aitana, además de formar parte activa del colectivo Rusia-IDK, junto a artistas como Ralphie Choo y TRISTÁN!, un movimiento que ha construido una nueva forma de entender la industria musical basada en la autoproducción y la experimentación colectiva. Su alcance internacional quedó especialmente en evidencia cuando RM, líder de BTS, compartió en Instagram una de sus canciones en español, publicación que superó los cinco millones de «me gusta» y disparó su visibilidad fuera de España.

Por qué Rusowsky se convirtió en uno de los nombres más interesantes de la escena española

Lo que distingue a Rusowsky de otros fenómenos musicales recientes es la ausencia total de fórmula en su propuesta. Su recordado concierto en el Movistar Arena de Madrid, que reunió a 15,000 espectadores, prescindió de coreografías y artificios escénicos convencionales, apostando en cambio por una puesta en escena deliberadamente extraña, una banda de doce músicos uniformados con chándales, pelucas y gafas de sol, mientras el propio artista mantenía oculta su identidad detrás de un disfraz similar durante todo el show. Esa distancia respecto a los códigos habituales del pop, lejos de alejarlo del éxito comercial, terminó siendo precisamente lo que lo acercó a él, confirmando que la Generación Z está dispuesta a premiar la autenticidad experimental por encima de la fórmula calculada.

El recorrido de Rusowsky, desde sus primeras grabaciones caseras en 2019 hasta compartir número uno global junto a Karol G, ilustra una transformación poco frecuente dentro de la industria musical, la de un artista que logró llenar recintos masivos y captar la atención de figuras internacionales sin abandonar jamás su costado más extraño y personal. Con Daisy ya consolidado como uno de los discos más relevantes de la música española reciente y «BbY WOW» abriéndole las puertas del mercado estadounidense, todo indica que Rusowsky apenas está comenzando a escribir los capítulos más importantes de su carrera.