OMEGA Speedmaster 38 mm: nuevos modelos inspirados en el Moonwatch

OMEGA REINVENTA EL SPEEDMASTER 38 MM CON SIETE NUEVAS REFERENCIAS INSPIRADAS EN EL MOONWATCH

Cuando se habla del Speedmaster, la mayoría de los aficionados a la relojería piensa inmediatamente en el Moonwatch, el legendario cronógrafo que acompañó las misiones Apollo 11 y 13, y el único reloj jamás certificado por la NASA para caminar sobre la Luna. Pero ese icono de 42 milímetros es apenas una parte de una colección mucho más amplia, y OMEGA acaba de recordárnoslo con la renovación más significativa que ha recibido su versión de 38 milímetros en años.

Esta nueva generación no busca convertir al Speedmaster 38 mm en una miniatura del Moonwatch, sino acercarlo deliberadamente a sus códigos visuales sin renunciar a la identidad refinada que siempre ha distinguido a esta línea. El resultado son siete referencias que combinan materiales, colores y acabados capaces de moverse con la misma naturalidad entre lo deportivo, lo clásico y lo decididamente sofisticado.

Qué presentó OMEGA en la nueva colección Speedmaster 38 mm

La actualización se concentra en detalles muy concretos, pero de gran peso simbólico dentro del lenguaje visual de la marca. Los antiguos subdiales ovalados desaparecen para dar paso a contadores circulares de corte tradicional, la esfera reduce su cantidad de texto para lograr una lectura más limpia, y el bisel recupera un perfil más grueso junto con el célebre «Dot Over Ninety», uno de los detalles históricos más asociados a la exploración espacial dentro del universo Speedmaster. A esto se suma un nuevo brazalete de cinco eslabones inspirado directamente en el que utiliza el Moonwatch actual, con el sistema de microajuste Comfort Release que permite dos posiciones de ajuste.

¿Cuántos modelos nuevos de Speedmaster 38 mm presentó OMEGA?

En total, OMEGA presentó siete nuevas referencias dentro de esta colección, distribuidas entre versiones completamente en acero, modelos bicolor con oro y ediciones con biseles engastados en diamantes. Estos son los siete modelos:

  • Esfera blanca (acero, bisel de cerámica azul)
  • Esfera plateada (acero, bisel gris cálido)
  • Esfera plateada opalina (bicolor, oro Moonshine)
  • Esfera negra (acero)
  • Esfera marfil (bicolor, oro Sedna)
  • Esfera azul hielo con diamantes
  • Esfera de nácar con diamantes

Esfera blanca: contraste azul con espíritu técnico

Foto cortesía de OMEGA

Este modelo apuesta por un bisel de cerámica azul con escala taquimétrica en esmalte blanco, contrastado con una esfera blanca lacada. Las agujas e índices, con revestimiento azul, retoman el mismo tono presente en los números de la ventana de fecha, generando una lectura visual mucho más fresca y contemporánea dentro de la colección.

Esfera plateada: calidez en tonos dorados

Foto cortesía de OMEGA

Con un bisel de aluminio en un cálido tono gris, esta referencia combina una esfera plateada opalina con agujas en tonos marrón y oro Sedna, además de índices tipo bastón rellenos de Super-LumiNova blanca. Es, dentro del trío en acero, la versión con el acabado más cálido.

Esfera plateada opalina: la propuesta bicolor con oro Moonshine

Foto cortesía de OMEGA

Este modelo introduce una caja en acero noble combinada con un bisel pulido en oro Moonshine de 18 quilates y un aro verde con escala taquimétrica en oro amarillo. La esfera plateada opalina, junto con agujas también en oro Moonshine, y los eslabones reducidos del brazalete en el mismo material, le dan a esta versión un carácter marcadamente más lujoso.

Esfera negra: el guiño más directo al Moonwatch

Foto cortesía de OMEGA

De las siete referencias, esta es la que más se acerca al aspecto característico del Moonwatch original. Su bisel de aluminio negro y su esfera barnizada en negro mate, combinados con agujas e índices rellenos de Super-LumiNova blanca, recrean casi punto por punto la estética que hizo célebre al cronógrafo lunar. El brazalete, con una combinación de eslabones cepillados y pulidos, refuerza esa lectura clásica y deportiva.

Esfera marfil: el estilo «cappuccino» reinterpretado

Foto cortesía de OMEGA

Inspirada en el característico estilo cappuccino de la colección de 38 mm, esta referencia combina una esfera principal marfil con subesferas en tono marrón, coronada por un bisel en oro Sedna de 18 quilates y un aro en aluminio marrón. Es, probablemente, la versión más elegante y menos deportiva de todo el lanzamiento.

Esferas en azul hielo y nácar: la opción más luminosa

Foto cortesía de OMEGA

Estas dos referencias suman 52 diamantes engastados en el bisel, con un peso total de 1.53 quilates. Mientras una ofrece una esfera en azul hielo, la otra apuesta por la pureza del nácar blanco, ambas con agujas rodiadas e índices tipo bastón rellenos de Super-LumiNova, pensadas para quienes buscan un brillo adicional sin sacrificar la identidad técnica del Speedmaster.

El legado del Moonwatch detrás de esta renovación

Más allá del rediseño puntual, esta actualización confirma algo interesante sobre la filosofía de OMEGA, acercarse a un ícono no significa necesariamente copiarlo. El Speedmaster nació originalmente como un reloj de carreras antes de convertirse en el cronógrafo oficial de la NASA, y esa doble identidad —deportiva y espacial— sigue siendo el hilo conductor que atraviesa toda la familia Speedmaster, incluida esta versión de 38 mm pensada para muñecas más pequeñas sin perder un ápice de la herencia técnica que define a la colección.

Nuestra elección favorita de la colección

Foto cortesía de OMEGA

Si hay que quedarse con una sola referencia de las siete presentadas, la esfera negra se lleva el mérito. Su combinación de bisel de aluminio negro, esfera mate y ausencia de fecha la convierte en la lectura más pura y directa del espíritu Moonwatch dentro de esta colección, sin los añadidos decorativos de las versiones bicolor o con diamantes. Es, sencillamente, el Speedmaster reducido a su esencia más reconocible.

Con esta renovación, OMEGA demuestra que actualizar una colección tan establecida como el Speedmaster 38 mm no requiere reinventarla por completo, sino afinar los detalles correctos para acercarla al legado que la sostiene. Entre acabados deportivos, versiones bicolor y opciones engastadas en diamantes, esta nueva generación logra algo poco común en relojería: sentirse simultáneamente fiel a su historia y perfectamente vigente para el presente.