Gradient skirting boards: el trend viral de los rodapiés degradados

GRADIENT SKIRTING BOARDS: EL TREND VIRAL QUE ESTÁ TRANSFORMANDO LOS RODAPIÉS

En redes sociales, incluso el elemento más olvidado de una habitación puede convertirse en protagonista. Eso es exactamente lo que demostró la creadora de contenido celliduske, quien se volvió viral tras compartir el resultado de pintar el rodapié de su balcón con un efecto degradado que funde el color del piso con el de la pared, en lo que hoy se conoce como «gradient skirting boards» o rodapiés degradados. «Gracias, mis amores, por este increíble apoyo a mis rodapiés degradados. Fue un placer absoluto. ¡El próximo balcón va a tener que ser seriamente épico!», escribió la propia creadora al celebrar la respuesta de su comunidad.

Lo que en un inicio parecía un detalle menor dentro de una renovación terminó convirtiéndose en uno de los tutoriales de decoración más comentados del momento, sumándose a una tendencia más amplia dentro del diseño de interiores, la de convertir los rodapiés, tradicionalmente relegados a un segundo plano, en un verdadero elemento de diseño.

¿Qué son los gradient skirting boards?

Se trata de una técnica de pintura que aplica un efecto degradado sobre el rodapié, la moldura que recorre la base de las paredes donde se encuentran con el piso. En lugar de pintarlo de un solo color sólido —generalmente blanco o a juego con la pared—, la técnica funde gradualmente el tono del suelo con el tono de la pared, creando una transición visual suave que, según explicó la propia celliduske en su tutorial, «difumina el color del piso hacia el color de la pared».

¿Cómo se logra el efecto degradado en el rodapié?

Según explicó la propia celliduske paso a paso en el video que popularizó la tendencia, el proceso requiere sobre todo una cosa: paciencia. Todo comienza con la elección de los colores: para replicar exactamente su resultado, recomienda usar pintura para exteriores en las paredes y una pintura o recubrimiento adecuado para piso, ya que la mayoría de las ferreterías pueden mezclar ambos productos en el mismo tono. Un dato que sorprende es que su pared no estaba perfectamente lisa ni preparada de forma profesional, y aun así el efecto funcionó, por lo que no es necesario lijar ni hacer ningún tratamiento complicado antes de empezar.

Diluyó ligeramente tanto el rojo como el color crema con agua, pero solo un poco: si se agrega demasiada agua, la pintura queda demasiado delgada y el color superior empieza a mezclarse con el inferior, alterando el tono y arruinando la coincidencia final con el color del piso. Para el proceso se necesitan tres brochas en total, una de ellas muy ancha. Se comienza aplicando una franja del color más oscuro y después la más clara, trabajando siempre de abajo hacia arriba, y es fundamental hacerlo con rapidez, ya que una vez que la pintura empieza a secarse, el degradado deja de mezclarse con suavidad.

Es preferible aplicar un poco más de pintura de la necesaria que quedarse corto: una cantidad generosa facilita mezclar los colores y genera una transición más suave. También es clave asegurarse de que nunca quede pintura oscura en la brocha al trabajar con el tono más claro —si hay duda, lo mejor es lavar la brocha antes de continuar, ya que de lo contrario se puede arruinar todo el degradado—. Después, con la brocha grande, se sigue difuminando de un lado a otro sobre la zona de transición, y al final se repasa toda la pared una vez más para homogeneizar el resultado.

GRADIENT SKIRTING BOARDS – foto: pexels

Una tendencia dentro de un movimiento más grande: el rodapié como protagonista

El video de celliduske conectó con una audiencia mucho más amplia que la de los aficionados a la decoración de interiores, en parte porque logró algo poco común dentro del diseño, convertir un elemento estructural y prácticamente invisible en un punto focal visualmente sorprendente. La reacción del público fue tan positiva que la propia creadora prometió llevar la técnica a un balcón todavía más ambicioso en un próximo proyecto, generando expectativa inmediata entre sus seguidores.

El fenómeno de celliduske no ocurre de manera aislada. Durante 2026, los rodapiés han dejado de ser un detalle secundario dentro de las renovaciones de interiores para convertirse en un verdadero terreno de experimentación creativa. Esta transformación coincide con otras tendencias relacionadas que han ganado terreno simultáneamente, entre ellas el llamado «colour drenching» —pintar paredes, techos, rodapiés, marcos de puertas e incluso radiadores del mismo color para lograr un efecto envolvente y audaz— y el uso de «shadow gaps», pequeños espacios entre la pared y el piso que eliminan visualmente la necesidad de un rodapié tradicional, generando líneas mucho más limpias y minimalistas.

El rodapié dejó de ser solo funcional

Durante décadas, el rodapié cumplió una función casi exclusivamente práctica, proteger la base de la pared del desgaste y ocultar las imperfecciones entre el piso y el muro. Hoy, diseñadores de interiores alrededor del mundo lo están reinterpretando como una oportunidad de personalización, incorporando iluminación integrada, materiales innovadores resistentes al agua y a la humedad, y acabados personalizados que antes nunca se consideraban dignos de atención. En ese contexto, la propuesta de celliduske funciona como un ejemplo particularmente creativo de hacia dónde se dirige esta conversación, convertir incluso el detalle más pequeño de una habitación en una decisión de diseño deliberada.

Lo que comenzó como un experimento personal de celliduske en su propio balcón terminó convirtiéndose en una de las tendencias de decoración más comentadas del momento, confirmando que en el mundo del diseño de interiores contemporáneo, ningún rincón es demasiado pequeño para convertirse en protagonista. Con más balcones y proyectos prometidos por la propia creadora, todo indica que los rodapiés degradados seguirán dando de qué hablar en los próximos meses.