Balenciaga SS27: así fue la colección de coral de Pierpaolo Piccioli

BALENCIAGA SS27: PIERPAOLO PICCIOLI CONVIERTE LA ALTA COSTURA EN GUARDARROPA COTIDIANO

En el Tennis Club de Paris, una inmensa escultura textil se alzaba hasta tocar el tragaluz del techo. Se trata de «Les Coraux de la Liberté», una obra monumental de la artista francesa Aude Franjou, construida con lino envuelto en ramificaciones que iban del amarillo pálido al rojo intenso. Ese organismo suspendido en el centro de la pasarela no era solo decoración: funcionó como el corazón conceptual de la tercera colección de Pierpaolo Piccioli para Balenciaga, presentada este 1 de octubre dentro del calendario de la Semana de la Moda de París.

Con una amplia sonrisa, el diseñador italiano recorrió la pasarela al final del desfile para saludar al público, en medio de aplausos y en un momento particularmente cargado de incertidumbre: el show llegó justo cuando varios medios especializados han apuntado, en las últimas semanas, a una posible salida de Piccioli de la casa propiedad de Kering. Lejos de dejarse intimidar por esos rumores, el diseñador presentó una de sus propuestas más personales hasta ahora, construida enteramente alrededor de los corales y de la idea de los ecosistemas vivos.

FOTO: @BALENCIAGA

La nueva colección de Balenciaga: «Les Coraux de la Liberté»

Titulada «Les Coraux de la Liberté», esta tercera entrega de Piccioli para la maison —su debut fue en octubre de 2025— tomó como punto de partida un fragmento de coral rojo mediterráneo, el Corallium rubrum, una especie que crece apenas unos milímetros por año. Esa referencia funcionó como metáfora central de toda la propuesta: tejidos que alternaban entre transparencias y firmeza, siluetas que cambiaban de forma según el movimiento del cuerpo, y una paleta que se desplazaba como un arrecife bajo luz cambiante, abriendo en marfil y neutros pálidos antes de calentarse hacia el naranja, el ciruela, el amarillo y el azul del propio coral.

Piccioli, quien creció en Nettuno, un pueblo costero al sur de Roma, y pasó veinticinco años en Valentino antes de incorporarse a Balenciaga en 2025, suele llevar un collar de coral de manera habitual, y ha conectado este material con ideas de resiliencia, protección y el ecosistema —tanto natural como humano— que rodea a la moda. Según sus propias palabras en las notas del desfile: «Nadie brilla completamente solo», una reflexión directamente tomada de las relaciones simbióticas que permiten a los corales revelar sus colores.

Los materiales detrás de la propuesta

Las técnicas que Piccioli utilizó provienen directamente de la 55ª Colección de Alta Costura de la casa, trasladadas ahora hacia prendas de uso diario como jeans, camisas, playeras, bombers y chaquetas de piel. El encaje de Calais aportó estructura a vestidos de líneas limpias, mientras las lentejuelas metálicas añadieron brillo a un vestido tipo saco. Los flecos recorrieron los bajos de abrigos de ópera y se convirtieron en protagonistas de un look asimétrico con borlas naranja neón en capas que caían como coral vivo.

Entre los detalles técnicos más comentados apareció un par de jeans azules cortados al bies, una técnica que, según señaló el propio diseñador, no había sido utilizada ni por Cristóbal Balenciaga ni por Demna durante su etapa al frente de la casa. A esto se sumó una alternativa renovable y biodiseñada a la seda de araña, confirmando que la experimentación material también formó parte central de esta colección.

FOTO: @BALENCIAGA

¿Qué propone esta nueva etapa de Balenciaga?

Piccioli abrió el desfile con un look que resumía las dos caras de la colección: una camisa clásica transformada con cintura encorsetada y bajo festoneado, un guiño directo a la silueta vasca de Cristóbal Balenciaga, combinada con jeans blancos relajados. Esa misma lógica se repitió a lo largo de todo el show: una playera blanca apareció en tejido semitransparente con un peplum de volumen que la acercaba al evening wear, mientras camisas Oxford impecables se combinaron con jeans desgastados de tiro bajo, y chaquetas de cuello embudo estructuradas se llevaron con bolsas City y Rodeo deliberadamente abiertas.

Según ha explicado el propio diseñador, su objetivo con esta colección fue llevar la alta costura de Balenciaga hacia el guardarropa diario, entendiendo ambos mundos como compatibles en lugar de opuestos. «La costura es un laboratorio de posibilidades», ha dicho Piccioli, y esta temporada esas posibilidades se estiraron considerablemente, aún conservando rastros visibles de la estética influida por el streetwear que Demna impulsó durante su paso por la casa.

Los accesorios y calzado de la temporada

El desfile presentó además nuevas siluetas de calzado: la sandalia tipo chancla Wave, el tenis Lounge y la mula Dahlia, además de accesorios juguetones y zapatos de proporciones exageradas que continuaron desafiando los códigos tradicionales de la marca. Entre bolsos esculturales de gran tamaño, flores imaginarias en organza infladas a proporciones casi absurdas, y una paleta que interrumpía el beige, negro y blanco con azul royal, magenta, naranja y verde oscuro, la colección confirmó que Piccioli está dispuesto a construir una identidad propia para Balenciaga sin renunciar del todo a la herencia reciente de la casa.

«Les Coraux de la Liberté» confirma que Pierpaolo Piccioli encontró, en su tercera colección para Balenciaga, un lenguaje cada vez más personal y coherente. Entre el drapeado propio de la alta costura y prendas tan cotidianas como un par de jeans, el diseñador propone una visión de la moda como ecosistema vivo, donde la creatividad, al igual que los corales, solo logra revelar todo su color cuando existe en relación con algo más.