Qué es Saint James, la marca normanda de las camisetas a rayas

CONOCE SAINT JAMES, LA MAISON NORMANDA QUE VISTIÓ A LOS MARINEROS Y TERMINÓ DEFINIENDO EL CASUAL CHIC FRANCÉS

Hay marcas cuya historia se explica por un territorio, y Saint James es una de ellas. Su nombre es el de un pequeño pueblo de Normandía, a pocos kilómetros del Mont-Saint-Michel, donde desde hace más de un siglo se tejen los jerséis y las camisetas a rayas que hoy se ven en guardarropas de todo el mundo. Lo que comenzó como ropa de trabajo para quienes pasaban meses enfrentando el Atlántico Norte terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos del estilo francés.

La casa, fundada oficialmente en 1889, construyó su identidad sobre tres ideas que siguen vigentes: autenticidad, funcionalidad y una artesanía hecha con paciencia. Hoy, con presencia en México a través de su e-commerce y de puntos de venta seleccionados como El Palacio de Hierro, Saint James acerca a nuevos públicos una tradición marítima que logró cruzar fronteras sin perder su esencia.

FOTO CORTESÍA DE SAINT JAMES

¿Qué es Saint James?

Saint James es una casa de punto francesa especializada en jerséis marinos de lana y camisetas a rayas, o marinières, fabricados en sus talleres de Normandía. Su nombre viene del pueblo donde nació, en el departamento de la Mancha, y su producción se mantiene en esa misma región. Está reconocida por el Estado francés con el distintivo Entreprise du Patrimoine Vivant (EPV), una certificación que premia a las empresas por la excelencia de su saber hacer y por su contribución al patrimonio artesanal y económico del país.

Un origen entre ovejas, lana y mar

La historia de la marca comienza antes de que existiera su prenda más famosa. Hacia 1850, Léon Legallais, alcalde de la comuna de Saint-James, fundó una hilandería llamada Moulin du Prieur, donde se hilaba y teñía la lana de las ovejas criadas en los prados salados de la bahía del Mont-Saint-Michel. Esa lana se vendía a las mercerías de Normandía y Bretaña. En 1889, el taller se constituyó oficialmente como Filatures de Saint-James y lanzó su primera prenda: el chandail marin, un jersey pensado para los pescadores normandos y bretones que se enfrentaban a las aguas del Atlántico Norte.

FOTO CORTESÍA DE SAINT JAMES

El chandail: la prenda que lo empezó todo

El chandail es un jersey de lana de tejido muy tupido, diseñado para dar abrigo y resistencia en el trabajo en el mar. Su punto cerrado lo vuelve cálido y casi impermeable, y fue adoptado primero por pescadores, después por grandes navegantes y más tarde por aficionados a la navegación. En 1950, la empresa fue retomada por la familia Bonte, que dejó atrás la hilandería para concentrarse en la confección y en perpetuar el «Vrai Chandail Marin», un nombre registrado por la marca. En los años setenta, con el auge del estilo marinero, esa prenda se volvió popular mucho más allá de los puertos.

La camiseta a rayas y su salto a la moda

La marinière, o camiseta a rayas, se convirtió en el segundo gran emblema de la casa. Su estética funcional y reconocible atravesó generaciones y fronteras, y fue adoptada por figuras como Coco Chanel, quien contribuyó a popularizar la prenda dentro de la moda. Con el tiempo, también se volvió un elemento recurrente entre artistas, celebridades y personajes del mundo creativo.

Entre los diseños emblemáticos de Saint James están la Minquiers, una camiseta de algodón ligero para hombre y mujer; la Naval, otro de los modelos representativos de la casa; y la Meridien, que reinterpreta el ADN de la marca desde una mirada contemporánea. A estos referentes históricos se suman nuevas colecciones y colaboraciones que exploran otras expresiones del estilo sin perder los códigos esenciales de la casa.

FOTO CORTESÍA DE SAINT JAMES

Del uniforme al guardarropa contemporáneo

Esa evolución ha permitido a Saint James construir una propuesta de casual chic que mezcla tradición, carácter y modernidad. La esencia náutica dejó de ser un uniforme para convertirse, a través de un repertorio cada vez más amplio de categorías, en una pieza clave del guardarropa actual. Su historia también se cruza con la de la Marina francesa: la marinière entró oficialmente al vestuario de la Armada en 1858, y la marca ha vestido a la Marine nationale, que este año cumple 400 años.

Saint James en México

En el país, la marca desarrolla su presencia a través de puntos de venta seleccionados, entre ellos El Palacio de Hierro, con lo que acerca a nuevos públicos el legado de una casa que convirtió la tradición marítima de Normandía en un referente de estilo.

Saint James demuestra que una prenda pensada para resistir el frío del mar puede volverse un clásico del guardarropa urbano sin perder su sentido original. Entre lana de los prados normandos, rayas que ya forman parte del imaginario francés y un taller que sigue funcionando en el mismo pueblo que le dio nombre, la casa conserva algo poco común en la moda actual: una historia que se puede rastrear hasta el lugar exacto donde empezó.