NOIR AFTER DARK: UNA NOCHE FUERA DE LA REALIDAD | Noir Magazine

NOIR AFTER DARK: UNA NOCHE FUERA DE LA REALIDAD

RING, RING. HELLO MOTO. Llamamos y nuestros invitados respondieron. La noche comenzó entre terciopelo negro, luces y una invitación a mirar de cerca. NOIR AFTER DARK reunió a una comunidad de invitados en una experiencia inmersiva junto a Motorola para celebrar la llegada a México del nuevo motorola razr 70 with Crystals by Swarovski®: un dispositivo donde la tecnología, el lujo y el diseño se encuentran con el brillo de los cristales. Una noche para explorar los reflejos, descubrir cada detalle y darle la bienvenida a una nueva pieza de deseo.

La bienvenida estuvo acompañada de welcome drinks de Chambord Liqueur. Desde la entrada, el espacio había sido transformado por completo: telas negras de terciopelo envolvían los muros y las luces trazaban una atmósfera que anticipaba lo que sucedería más adelante. Cada ambiente revelaba una faceta distinta de la noche, en un recorrido donde la arquitectura, el arte y la tecnología compartían protagonismo.

El primer espacio estaba sumergido en la oscuridad. Sobre glorificadores, el nuevo motorola razr 70 crystals by Swarovski® ocupaba el centro de la escena, mientras una proyección recorría sus detalles y acercaba a los invitados a su diseño. El dispositivo se presentaba como una pieza para observar de cerca: la silueta del teléfono, el acabado y el brillo de los cristales marcaban el inicio de la experiencia.

Más adelante, el recorrido conducía a una especie de museo de reflejos. Una instalación de espejos multiplicaba las perspectivas y alteraba la percepción del espacio. En este escenario, mirarse dejaba de ser un gesto cotidiano: los reflejos se repetían, se fragmentaban y devolvían versiones distintas de uno mismo.

El recorrido continuaba con una obra de Karen Rumbos, inspirada en la luz de las estrellas y en la manera en que cambia nuestra percepción según el lugar desde el que miramos. «En esta pieza cada destello evoca un encuentro, una luz que se descubre desde un lugar distinto, una presencia que cambia con nuestra mirada», explica la artista. «¿Cuánto cambiaría nuestra forma de habitar el mundo si aprendiéramos a admirar también la luz que hay en los otros?», plantea. Una pregunta que encuentra resonancia en una noche construida alrededor de los reflejos, las distintas perspectivas y las maneras de reconocernos en los demás.

La experiencia continuaba frente a un muro de espejos, donde los invitados pudieron tomarse una selfie con el nuevo motorola razr 70 crystals by Swarovski®. Un gesto habitual que adquiere otra dimensión en medio de la instalación: el dispositivo, el reflejo y quien estaba detrás de la cámara se integraban en una misma composición. Cada fotografía congelaba un instante de la noche, con los cristales y los espejos como parte del encuadre.

El siguiente escenario trasladaba la atención hacia una estructura metálica que invitaba a los asistentes a sacar a su modelo interior. Un muro, un cubo incompleto, cuatro lados, un espacio delimitado que, en lugar de imponer fronteras, abría posibilidades. La geometría de la instalación contrastaba con los reflejos de los espacios anteriores y proponía otra manera de ocupar el entorno: posar, escapar, jugar con los ángulos y las dimensiones. Explorar la relación entre el cuerpo, la imagen y el objeto. En NOIR AFTER DARK, el metal funcionó como un portal entre lo tangible y lo desconocido. Junto a Motorola, exploramos ese territorio donde la tecnología se convierte en una extensión de la identidad y el estilo personal. La estructura enmarcaba a cada invitado, pero era la manera de habitarla lo que cambiaba la imagen. Una misma forma podía convertirse en distintas escenas, dependiendo de quién se colocara frente a ella.

La noche encontró su punto de reunión en el espacio principal, dominado por una instalación de bolas disco de distintos tamaños atravesadas por intensos haces de luz blanca, casi como láseres. Los destellos se multiplicaban en todas direcciones, proyectando reflejos sobre los muros y envolviendo el espacio en una atmósfera casi hipnótica. En el centro, la estrella de la noche: un glorificador resguardaba el nuevo motorola razr 70 crystals by Swarovski®, cuya superficie capturaba la luz y devolvía destellos propios. 

Después de las palabras de Gerard Angulo, director creativo de NOIR, de Alex Zawadski el Country Manager de Motorola en México y Paola Godoy, gerente de marca, la música tomó el control. JuanDjj abrió la pista y marcó el ritmo de una noche que dejó atrás el recorrido por las instalaciones para convertirse en una celebración. Más tarde, Alan Wittels tomó el escenario para interpretar algunos de sus éxitos, entre ellos Mantra, y cerró su presentación con En Casita, su nuevo sencillo que se estrena este viernes. Los invitados de NOIR AFTER DARK estuvieron entre los primeros en escucharlo en vivo, antes de su lanzamiento oficial.

Los tragos de Chambord Liqueur continuaron circulando, las luces siguieron marcando el ritmo y la pista se convirtió en el lugar donde terminaron por encontrarse todos los caminos de la noche. Después de los espejos, el metal y las instalaciones, quedaba bailar, cantar y dejarse llevar hasta que los pies pidieran una tregua. NOIR AFTER DARK fue una noche para mirar desde otros ángulos, reconocerse en el reflejo de alguien más y descubrir cómo un objeto puede convertirse en parte de una expresión personal. Junto a Motorola, el nuevo motorola razr 70 crystals by Swarovski® encontró su lugar en una experiencia donde el diseño, el arte y la tecnología convivieron con la música y la vida nocturna.

El nuevo motorola razr 70 with Crystals by Swarovski® ya está disponible en México. El icónico teléfono plegable evoluciona con una combinación de tecnología, sofisticación y el brillo inconfundible de los cristales Swarovski®. Una pieza que trasciende su función para convertirse en una declaración de estilo. Descubre más sobre el dispositivo y hazlo tuyo aquí.