Pomellato y el Año Nuevo Chino: herencia, moviendo y lujo italiano

POMELLATO, UNA HERENCIA EN CONSTANTE MOVIMIENTO


En el marco del Año Nuevo Chino, Pomellato celebra una herencia que nunca se detiene. Una historia donde el movimiento, la renovación y la fuerza simbólica se entrelazan para dar vida a joyas que trascienden el tiempo y las tendencias.


Desde su fundación en Milán en 1967, Pomellato ha redefinido la Alta Joyería a través de una visión audaz: transformar el oro en movimiento y la tradición en innovación. Inspirada por la elegancia indomable del caballo moteado que da nombre a la Maison, la marca encuentra en el Año Nuevo Chino el escenario perfecto para honrar un legado vivo, donde cada cadena se convierte en símbolo de fuerza, continuidad y nuevos comienzos.

Cuando Pino Rabolini fundó Pomellato en 1967, no solo creó una casa joyera: dio forma a una visión. Inspirado por la elegancia natural de los caballos y por un consejo tan simple como profético —“apuesta por el caballo ganador”—, eligió un nombre destinado a marcar el destino de la marca. Pomellato, término italiano que describe el pelaje moteado de un caballo, encapsula desde su origen una belleza en movimiento, una danza de luz y sombra que se convirtió en el núcleo creativo de la Maison.

Pomellato y el Año Nuevo Chino: herencia, moviendo y lujo italiano

ROMPER LAS REGLAS PARA CREAR NUEVAS TRADICIONES

Desde sus inicios, Pomellato desafió los códigos establecidos de la joyería. Rabolini tomó un elemento tradicionalmente secundario —la cadena de oro— y la elevó al centro de la Alta Joyería. Así como el pelaje moteado del caballo es una obra maestra orgánica e irrepetible, las cadenas de Pomellato celebran la irregularidad elegante: eslabones únicos, unidos en perfecta armonía, transformando el oro rígido en un objeto fluido y vivo.

POMELLATO: EL ARTE DEL ORFEBRE COMO EXPRESIÓN DE MOVIMIENTO

Cada cadena creada en los talleres milaneses de Pomellato es el resultado de una maestría artesanal excepcional. Moldeados, pulidos y ensamblados a mano, los eslabones reflejan una filosofía compartida: la belleza surge del movimiento, de la imperfección orgánica y del diálogo constante con la naturaleza. Esta visión redefinió el estándar de la joyería italiana y convirtió a Pomellato en un símbolo de innovación y excelencia.

Pomellato y el Año Nuevo Chino: herencia, moviendo y lujo italiano

HERENCIA, RENOVACIÓN Y ESPÍRITU CONTEMPORÁNEO

La cabeza del caballo, sello distintivo de la marca, no es solo un emblema, sino una declaración de identidad. Representa un espíritu revolucionario nacido en una Milán en transformación, donde tradición y rebeldía coexistían. Hoy, ese mismo espíritu se alinea de forma natural con celebraciones como el Año Nuevo Chino, un momento que honra la renovación, la fuerza interior y la continuidad del legado.

Pomellato y el Año Nuevo Chino: herencia, moviendo y lujo italiano

UN LEGADO VIVO QUE MIRA HACIA EL FUTURO

Desde las primeras cadenas de los años setenta hasta las colecciones contemporáneas como Catene e Iconica, Pomellato continúa celebrando una herencia en constante evolución. Cada pieza une pasado y presente, tradición e innovación, conectando a la mujer con su poder, su independencia y su capacidad de movimiento. Como los legendarios caballos moteados que inspiraron su nombre, las cadenas de Pomellato son una afirmación silenciosa pero contundente: el verdadero lujo no consiste en seguir reglas, sino en atreverse a crear nuevas.