PFW26: Última colección de Véronique Nichanian para Hermès

HERMÈS DICE ADIÓS A VÉRONIQUE NICHANIAN: ELEGANCIA QUE PERDURA


Tras casi cuatro décadas redefiniendo la masculinidad con sobriedad y lujo silencioso, Véronique Nichanian se despide de Hermès en un desfile que celebra su legado en PFW26. La británica Grace Wales Bonner será la encargada de continuar la historia de la maison, aportando una visión innovadora y contemporánea a la línea masculina.


La Paris Fashion Week 2026 fue testigo de un momento histórico: la última colección de Véronique Nichanian al frente de la línea masculina de Hermès. Después de casi cuatro décadas redefiniendo la masculinidad con lujo discreto y atemporal, la diseñadora se despide en un desfile que fue un homenaje a la constancia, el detalle y la elegancia silenciosa.

No hubo lágrimas amargas ni dramatismo excesivo; hubo celebración, ovaciones y un recuerdo de lo que significa crear moda que perdura más allá de las temporadas.

UN FINAL CON GLORIA: EL DESFILE DE HERMÈS

El Palais Brongniart, antigua Bolsa de París, se convirtió en escenario de un adiós que más parecía un triunfo. Con 59 looks cuidadosamente ensamblados, Nichanian presentó abrigos estructurados, chaquetas y trajes que fusionan tradición y modernidad, a menudo combinados con jerseys de cachemira, parkas técnicas y pantalones de cuero.

Los últimos tres looks, un trío de abrigos y trajes en cocodrilo, fueron el broche de oro que resumió su legado: lujo discreto, técnicas precisas y una elegancia sin esfuerzo.

COLORES Y MATERIALES: ELEGANCIA SIN TIEMPO SEGÚN HERMÈS

La paleta de la colección fue un homenaje a la coherencia y la atemporalidad: azules, grises, caquis, marrones y topo, con acentos puntuales que aportaban vida sin romper la sobriedad.

El uso de pieles de ternera y cordero, cashmere y tejidos técnicos como neopreno, junto con detalles reversibles, confirmaron que sus prendas estaban pensadas ‘para hoy y para siempre’.

Los accesorios, discretos pero poderosos, incluyeron bolsos Plume, bufandas, cinturones reversibles, broches y botines, completando un conjunto donde cada pieza parecía diseñada para perdurar.

Foto cortesía de Hermès.

TENDENCIAS Y REFERENCIAS DE LA COLECCIÓN DE HERMÈS

La colección Otoño-Invierno 2026-27 de Hermès reafirma que la elegancia masculina no se mide por lo efímero, sino por la coherencia y la calidad de cada prenda. Abrigos estructurados, pantalones de cuero y parkas técnicas conviven con jerseys de cachemira y trajes rectos de franela, combinando tradición y modernidad.

Detalles reversibles, solapas con toques inesperados y tejidos excepcionales como el cocodrilo o el neopreno elevan cada look, demostrando que la moda puede ser atemporal, funcional y sorprendentemente sofisticada. Nichanian nos recuerda que vestir bien es un acto de estilo y cuidado personal, que trasciende temporadas y tendencias pasajeras.

Foto cortesía de Hermès.
Foto cortesía de Hermès.

EL LEGADO DE NICHANIAN: LUJO SILENCIOSO Y ELEGANCIA CANALLA

Véronique Nichanian deja Hermès no solo como diseñadora, sino como creadora de un código estético único. Su filosofía siempre fue clara: sin logos, sin ostentación, solo moda pensada, elegante y práctica. Su toque especial: juegos ingeniosos con solapas y detalles de cuero que transformaban lo clásico en algo inesperado y sofisticado.

Durante 38 años, Nichanian enseñó que el lujo puede ser silencioso, coherente y emocionalmente potente, una lección que el mundo de la moda sigue necesitando.

GRACE WALES BONNER: EL RELEVO ESPERADO DE HERMÈS

La británica Grace Wales Bonner, conocida por mezclar identidades afrocaribeñas y británicas, tomará el mando de Hermès en enero de 2027. Su desafío no es menor: mantener el nivel de una casa de lujo que Nichanian consolidó durante casi cuatro décadas. Su primera colección será presentada dentro de un año, mientras los equipos internos preparan la colección de junio de 2027.

El relevo promete un nuevo capítulo de innovación, manteniendo la elegancia, la atemporalidad y la visión refinada que siempre caracterizó a Hermès.

Foto cortesía de Hermès.

Al finalizar el desfile, la ovación duró cinco minutos. El champán empezó a fluir y Paul Weller ofreció un concierto privado para unos pocos afortunados. No fue solo un cierre de colección: fue una celebración de la moda en su forma más pura, una lección de cómo el detalle y la constancia crean historia.

Hermès cierra un capítulo histórico, pero deja un legado que servirá de inspiración a generaciones de diseñadores.