Kenzo Otoño–Invierno 2026: regreso simbólico a los orígenes

KENZO A/W 2026: EL REGRESO A CASA COMO ACTO DE MEMORIA VIVA


Kenzo vuelve a su punto de origen. Nigo transforma la casa de Kenzo Takada en un espacio creativo donde pasado y presente dialogan sin fronteras.


Hay colecciones que se presentan, y otras que se habitan. Para el Otoño–Invierno 2026, Nigo decide no desfilar, no imponer ritmo ni front row, y propone algo más íntimo: volver al origen. Kenzo regresa a la casa de Kenzo Takada en París, ese oasis oculto en el barrio de la Bastilla donde la moda era una extensión natural de la vida. No es nostalgia: es pertenencia.

La colección se revela como una conversación silenciosa entre pasado y presente, entre Francia y Japón, entre quien fundó la casa y quien hoy la reimagina.

INSPIRACIÓN: MEMORIA, COMUNIDAD Y LIBERTAD

‘Kenzo representa la libertad, el color y la alegría’, declara Nigo. Y esa idea atraviesa toda la colección como un hilo invisible. No se trata solo de homenajear al fundador, sino de activar su espíritu: una moda abierta, optimista, culturalmente rica y profundamente humana.

LA CASA KENZO COMO MANIFIESTO

Diseñada en los años 80 como un refugio creativo, la antigua residencia de Kenzo Takada vuelve a abrir sus puertas. Arquitectura inspirada en una casa de té de Himeji, jardines de bambú, arces, un estanque koi que invita a la pausa. Este no es solo el escenario: es el concepto.

La casa fue concebida para crear, reunirse y compartir, y esa misma filosofía atraviesa la colección. Moda, diseño, gastronomía, música y arquitectura se funden en una experiencia inmersiva curada por Nigo, donde cada espacio dialoga con las prendas.

UN DIÁLOGO CULTURAL SIN FRONTERAS

Kenzo siempre ha sido mestizaje. Para este invierno, Nigo profundiza ese ADN con un diálogo esencial entre la estética francesa y japonesa, sin clichés ni jerarquías. Sastrería precisa convive con volúmenes relajados, códigos clásicos se suavizan y arquetipos se mezclan con naturalidad instintiva.

El pasado aparece reinterpretado, nunca replicado. Motivos de archivo se actualizan con una mirada contemporánea, mientras la confección refinada eleva prendas pensadas para ser usadas, habitadas, vividas.

Foto cortesía de Kenzo.

TENDENCIAS CLAVE DE LA COLECCIÓN DE KENZO

Más que seguir tendencias pasajeras, Kenzo propone una nueva forma de vestir pensada para la vida real. Las siluetas se construyen desde la comodidad, pero con una estructura precisa que aporta carácter; las capas se superponen con naturalidad, generando profundidad y movimiento; y los detalles artesanales conviven con un lenguaje contemporáneo sin rigidez.

Todo responde a una moda funcional, emocional y consciente, donde cada prenda se adapta al cuerpo y al ritmo de quien la lleva. No se trata de imponer estilo, sino de acompañarlo.

Foto cortesía de Kenzo.
Foto cortesía de Kenzo.

PALETA DE COLORES: CALMA, PROFUNDIDAD Y VITALIDAD

El color es uno de los grandes lenguajes de Kenzo y aquí se expresa con madurez:

  • Tonos tierra y neutros profundos
  • Verdes inspirados en jardines zen
  • Acentos vibrantes que evocan la alegría característica de la casa

Nada es estridente, todo está equilibrado, pensado para acompañar el ritmo real de quien viste estas prendas.

TEJIDOS QUE CUENTAN HISTORIAS

La colección se apoya en materiales que hablan desde la experiencia y el tiempo. Lanas suaves, algodones estructurados y texturas envolventes construyen prendas pensadas para acompañar el día a día, ganar carácter con el uso y envejecer con belleza. Cada tejido aporta profundidad sin exceso, equilibrio sin rigidez, reforzando la idea de una moda honesta y duradera. Aquí, el lujo no se mide por lo nuevo, sino por todo lo que una prenda es capaz de vivir.

Foto cortesía de Kenzo.
Foto cortesía de Kenzo.

Entre jardines zen y acentos urbanos, Nigo demuestra que entender una casa es más que diseñar para ella: es escuchar su historia. El Otoño–Invierno 2026 de Kenzo no grita, no compite, no se impone. Fluye.

Y en ese fluir, recuerda algo esencial: la moda, cuando es honesta, siempre encuentra el camino de vuelta a casa.