Ana Brenda Contreras habla de 'Ella sin filtros' y la autenticidad

ANA BRENDA CONTRERAS: APRENDER A MOSTRARSE SIN MIEDO

Ana Brenda Contreras regresa con la segunda temporada de ‘Ella, sin filtros’, el podcast donde la actriz y podcaster se aleja de los personajes para abrir conversaciones honestas sobre vida, amor, carrera, maternidad, límites y crecimiento personal. Tras conquistar a su audiencia en Instagram y YouTube, el proyecto crece y llega también a Spotify, con nuevos invitados y episodios en solitario en los que Ana Brenda comparte sus propias experiencias y reflexiones.

En esta nueva temporada, ‘Ella, sin filtros’ mantiene su esencia íntima y cercana, pero amplía las voces que forman parte de sus conversaciones. Entre los invitados destacan Karen y Lesslie Polinesia, Karla Martínez de Salas, Luis de la Luz y Gaby Meza, quienes se suman a Ana Brenda para hablar de sus carreras, decisiones, aprendizajes y experiencias personales, buscando ir más allá de lo que el público conoce frente a las cámaras.

¿Cómo ha sido para ti la transformación de la imagen de la celebridad a través de las redes sociales y este tipo de conversaciones?

‘Primero, ya todos somos celebridades. Ya con las redes sociales, todos somos celebridades. Y eso me gusta, me gusta porque también te habla de que todos estamos pasando por algo. Todos vivimos cosas, así seas una persona con millones de seguidores y un trabajo público, o así seas una persona que trabaja en su casa y no ve a nadie y vives con tu perro feliz.

A mí me tocó de adolescente y me tocó ser adulto joven en una era donde estaba muy separado esto. Y había una pequeña línea entre el artista y el ser humano. A mí eso siempre se me dificultó mucho, porque sí, siempre he sido una persona sin filtro. O sea, para mí es inevitable que cuando me entrevistaban a mis veintes o así, yo no decía realmente lo que pienso. Pero sí era una época muy complicada, porque era una época donde cuidabas lo que decías por ser mera celebridad.

Ahora uno puede tomar sus redes sociales y decir (y mostrarte) algunas partes de tu vida, cómo es que la gente haga sus juicios. Entonces, también te habla de que hoy en día hay que tener una valentía enorme y una autenticidad para mostrarte cómo eres en redes sociales. Y eso a veces también afecta, bien y para mal’.

Foto cortesía de Ana Brenda Contreras.

¿Qué parte de ti has descubierto que la gente no conocía?

‘Cuando eres actriz, los personajes no eres tú. Pero si decides mostrarte en redes sociales, claro que hay una parte de ti que vas a mostrar. Mucha gente no sabía que tengo un sentido del humor muy específico y me dicen: ‘No puedo creer que hagas esto’.

Yo siempre les digo jugando que es mi personalidad premium, que solamente le muestro a mis amigos. De repente te atreves a mostrarlo y también te expones a que te juzguen. Pero no pasa nada. Uno también merece mostrarse tal cual y, si no le gustas, no pasa nada. Mientras no hieras a nadie, la vida sigue’.

Para ti, ¿qué significa realmente estar ‘sin filtro’?

‘Creo que sin filtro, más allá de que sea simplemente decir todo lo que te pasa por la cabeza, que no creo que sea eso. Yo sí creo en que, obviamente, hay que cuidar cómo se siente el otro, tienes que cuidar muchas cosas porque, hay una empatía. Pero es el que no tengas miedo de usar tu voz, no tener miedo a tener una opinión y que esa opinión sea bien recibida o no, y también desaprender, cuestionarte y deconstruirte, de sin filtro’.

Ana Brenda dice que mostrarse sin filtros también ha sido un aprendizaje constante: ‘Es sentarte con tu invitado, expresar lo que piensas y tener la apertura de escuchar que puede estar totalmente en desacuerdo contigo. Y salir de ahí diciendo: ‘Puede ser, no lo sé, pero lo voy a pensar’. También es hacer esa catarsis, digerir lo que escuchaste y aceptar que quizá cambies de opinión o quizá no, porque pueden existir dos cosas al mismo tiempo’.

‘Es muy chistoso que en los episodios tienen muy poca edición. O sea, realmente no hay mucho que sacamos. Van a encontrar conversaciones donde, a lo mejor por cuestiones como de agilidad, obviamente los espacios y los tenemos pensativos, pero, en realidad, no hay cosas como que dijimos: ‘Esto no sale’. Es un espacio seguro donde realmente me gusta abrir estas conversaciones para, te repito, incomodar, para reflexionar, pero también para divertir, también para reírte, también para este lugar de anécdotas’.

¿Hubo algún tema que te costara especialmente revisitar frente a la cámara y el micrófono?

‘Mucho. Creo que uno de los temas que más me costó fue el de poner límites. Vengo de una industria y de una generación en donde éramos muy people pleaser, donde siempre tenías que mostrar una versión más suavizada de ti. Decir ‘esto no lo hago, esto no me interesa, esto no lo permito’ siempre me fue muy difícil. Y me he dado cuenta de que, platicando con invitados, a muchos nos pasó’.

Foto cortesía de Ana Brenda Contreras.

¿Qué buscas en una persona para invitarla a ‘Ella sin filtros’?

‘La genuina curiosidad de tener algo que decir. O sea, creo que definitivamente son perspectivas femeninas, eso es inevitable. ¿Por qué? Porque es mi podcast, porque soy mujer. Y porque quiero. Pero no necesariamente los temas son todos sobre mujer, ¿sabes? Nos impactan a todos.

De repente, yo puedo invitar a una persona que es una directora muy importante de una compañía. Lo que me interesa saber es cómo ella vive con el síndrome del impostor, cómo llegó ahí, cómo le hizo, para que otras mujeres que lo vean digan: ‘wow, pues yo me siento así, no soy la única, no me siento sola’.

O por ejemplo, si invito a un varón, de repente es una persona que, es un actor muy exitoso, pero entonces, ¿cómo él lleva sus relaciones personales y cómo se relaciona con las mujeres en un mundo de hoy, donde cada vez hay más dificultad para eso? Hay una pandemia enorme de soledad masculina. No tanto su trayectoria como actor (ya la conocemos) no tanto lo que quiere si no que sus planes a futuro’.

¿Sientes que también necesitas mucha valentía para sentarte frente a tus invitados y abrir esas conversaciones?

‘No, pero además es que yo también lo tengo que hacer. Cuando uno tiene una opinión, está cargada de una historia muy personal. Yo también pongo mucho de mí. Al final, es una conversación de give and take: los dos tenemos que meternos ahí, remangarnos la camisa y explorar, ir más allá de las respuestas. Creo que para que alguien se abra, sí debe existir el ambiente para esa apertura’.

Si pudieras sentar a la Ana Brenda de antes de comenzar su carrera frente a ti, ¿qué le preguntarías?

‘Me preguntaría cuáles son mis sueños, y me pediría (y sería muy insistente) que no tenga miedo de decirlos en voz alta. Porque creo que estando más joven, sobre todo, en esta industria en la que crecí, eran unos tiempos donde era como de: ‘No, sé un poco más reservada’. Creer en demasiado en ti se veía como soberbia o se veía como estar desubicado.

Y ahora que tengo otra edad y que creo que el mundo ha cambiado en ciertas maneras, ya creo que somos más valientes para decir las cosas y ponerles nombre, título y gritarlo y decir: ‘No me importa ocupar este espacio y a quién le incomode’. Creo que me hubiera preguntado eso, para poder decirlo en voz alta y no tener que irle perdiendo el miedo, porque le tuve miedo, pero ya no’.

En esta segunda temporada de Ella sin filtros, Ana Brenda Contreras continúa explorando conversaciones íntimas y temas que también la atraviesan personalmente. Entre límites, vulnerabilidad, opiniones y experiencias compartidas, la actriz demuestra que abrirse al diálogo también implica escuchar, cuestionarse y permitir que otras perspectivas transformen la propia mirada.