Virginie Viard rompe el silencio: qué reveló su libro sobre Chanel

UN REGARD: UNE VIE CHEZ CHANEL, EL LIBRO CON EL QUE VIRGINIE VIARD ROMPE SU SILENCIO

Si hay algo que la moda ama más que una buena colección, es un buen escándalo. Y esta temporada, justo en medio de la Semana de la Moda, llegó acompañado de una protagonista que durante años evitó cualquier tipo de protagonismo. Durante buena parte de su carrera, Virginie Viard prefirió que la ropa hablara por ella. Incluso cuando heredó uno de los puestos más importantes de la industria tras la muerte de Karl Lagerfeld en 2019, las entrevistas eran escasas, sus apariciones públicas todavía más, y al terminar sus desfiles rara vez parecía interesada en convertirse en el centro de atención.

Por eso sorprende que ahora sea ella misma quien decida contar la historia. Dos años después de su salida de Chanel, Viard publicó «Un regard. Une vie chez Chanel» (Stock, 256 páginas), unas memorias en las que reconstruye su relación de más de tres décadas con la maison, su compleja cercanía con Lagerfeld y, por primera vez, cómo vivió realmente el final abrupto de su etapa como directora creativa.

FOTO: UN REGARD: UNE VIE CHEZ CHANEL

¿Qué reveló Virginie Viard sobre su salida de Chanel?

El 5 de junio de 2024, Viard se reunió a comer con Alain Wertheimer, copropietario de la casa. Había pasado exactamente un mes desde el desfile Cruise 2025 en Marsella, una colección cuya recepción había sido complicada. Durante aquella comida recibió la noticia, resumida por Wertheimer en una sola frase que ella misma cita en el libro: «On va s’arrêter là» («Lo vamos a dejar aquí»). Su etapa en Chanel terminaba esa misma tarde.

Según reconstruye en sus memorias, después del postre firmó los documentos de salida, se despidió de sus equipos esa misma tarde, y sus pertenencias fueron enviadas a su casa al día siguiente. Apenas tres semanas después, el desfile de alta costura que ella misma había preparado se presentó en el Palais Garnier, sin ella. La rapidez resulta especialmente brutal si se considera que Viard había pasado prácticamente toda su vida profesional dentro de la maison: llegó como becaria en 1987 y terminó convirtiéndose en una de las colaboradoras más cercanas de Lagerfeld, hasta ser elegida como su sucesora inmediatamente después de su muerte en 2019.

«Me sentí sacrificada y ghosteada»

Al día siguiente de aquella comida, las cajas con sus pertenencias llegaron a su casa. Viard describe haberse sentido «sacrificada» y «ghosteada», y asegura en el libro que su salida no tuvo nada que ver con la rentabilidad de la marca —que, insiste, jamás estuvo en números rojos durante su gestión— sino con un tema de género. «Comprendo que Chanel haya querido cambiar de creador. La herida es la manera en que se hizo», declaró la diseñadora en una entrevista reciente concedida a Paris Match. En conversación con AFP, fue todavía más directa: «Es un todo lo que hace que, de pronto, eso ya no funcione».

De traductora del pensamiento de Lagerfeld a directora sin pareja creativa

Antes de dirigir Chanel, el trabajo de Viard consistía en buena medida en hacer posible el universo de otra persona. Ella misma describe su habilidad como la de una especie de traductora del pensamiento de Lagerfeld: él podía imaginar, y ella sabía cómo convertir esa idea en una colección completa. Cuando esa dinámica desapareció, Viard reconoce ahora que se encontró mucho más sola.

Una de las conclusiones más interesantes de sus memorias es que nunca construyó para sí misma el tipo de dupla creativa que había formado con Karl. Después de años siendo su mano derecha, pasó a ocupar su lugar sin encontrar una mano derecha propia, algo que hoy considera uno de los errores que pudieron debilitarla dentro de la casa. A esto se sumó el problema inevitable de suceder a alguien que había convertido el puesto de diseñador en puro espectáculo: Lagerfeld montaba supermercados, aeropuertos y playas enteras dentro del Grand Palais; Viard, en cambio, proponía un Chanel deliberadamente más cercano a la ropa misma. Las comparaciones nunca desaparecieron.

¿Cómo mira Virginie Viard a Chanel ahora?

El libro no se lee como una despedida. Según cuenta Viard, ver un desfile de Chanel ya no representa un suplicio para ella, aunque todavía lo asimila «por pequeñas dosis», revisando apenas algunas siluetas al día siguiente. Se mantiene tan discreta como siempre: apenas se deja ver en eventos de moda, salvo en el desfile de su amiga Stella McCartney, y confiesa en el libro haberse sentido aliviada de que las grandes figuras de la industria no la hayan ignorado por completo tras su salida.

Después de dos años procesando su salida, Viard asegura que quiere volver a trabajar y que incluso ha recibido propuestas. Por ahora, espera encontrar un proyecto y, sobre todo, a una persona que vuelva a provocarle esa sensación de querer crear.

Una historia que se cuenta en plena era Blazy

Hay algo especialmente simbólico en que Viard decida contar su versión justo cuando Chanel ya está completamente instalada en una nueva era bajo Matthieu Blazy. Después de pasar décadas haciendo posible la visión de Lagerfeld y cinco años intentando construir la suya propia, Viard parece decidida, esta vez, a no desaparecer de su propia historia, incluso cuestionando abiertamente en el libro la etiqueta de «entreacto» entre dos grandes nombres que algunos han querido asignarle.

«Un regard. Une vie chez Chanel» llega como uno de los relatos más inesperados que ha dado la moda en años: el de una mujer que durante décadas prefirió el silencio, pero que decidió romperlo precisamente para recuperar el control sobre su propia narrativa. Entre la complicidad artística con Lagerfeld y la crudeza de una salida que ella misma describe en términos de género, Viard entrega algo poco habitual en la industria: transparencia, en un medio donde casi todo suele quedarse puertas adentro.