The filthiest of martinis: cómo hacer el martini más sucio y delicioso

THE FILTHIEST OF MARTINIS: IDEAS PARA HACER EL MARTINI MÁS SUCIO (Y DELICIOSO)


Más salmuera, más carácter y cero sutileza: el filthy martini lleva el clásico al extremo más delicioso del espectro “dirty”.


El dirty martini dejó de ser un gusto adquirido para convertirse en un statement. Más salino, más intenso y deliberadamente provocador, este clásico evoluciona hacia su versión más extrema: el filthy martini. Aquí no se trata de sutileza, sino de profundidad de sabor, textura y carácter. Si vas a hacerlo sucio, que sea realmente sucio.

El filthy martini no es para todos, y justo ahí está su encanto. Es salado, intenso, directo. No intenta caer bien. Se parece más a un gusto aprendido… o a una obsesión.

THE FILTHIEST OF MARTINIS: IDEAS PARA HACER EL MARTINI MÁS SUCIO (Y DELICIOSO)

MARTINI MÁS SALMUERA, MENOS MIEDO

La regla número uno: no escatimar en salmuera de aceituna. Un filthy martini no se sonroja con 15 o incluso 30 ml de brine. El resultado es un cóctel más redondo, con una salinidad que equilibra el alcohol y despierta el paladar.

Tip: prueba salmueras artesanales o de aceitunas marinadas con hierbas.

ACEITUNAS RELLENAS (Y NADA BÁSICAS)

Olvida la aceituna estándar. Aquí entran:

  • Aceitunas rellenas de blue cheese
  • Relleno de anchoa
  • Jalapeño, ajo confitado o limón en conserva

Cada una aporta capas nuevas de umami y transforma el trago desde el primer sorbo hasta el último.

UN SPLASH DE JUGO DE PEPINO

Sí, pickle juice. Un pequeño chorrito aporta acidez, profundidad y ese toque casi adictivo que vuelve al martini más gastronómico. Especialmente efectivo si usas pepinillos fermentados o artesanales.

VODKA O GIN… PERO CON INTENCIÓN

Aunque el debate sigue abierto, en un filthy martini:

  • Vodka = textura limpia que deja brillar la salinidad
  • Gin = complejidad botánica que dialoga con la salmuera

La clave está en elegir uno de alta calidad y bien frío. Muy frío.

The filthiest of martinis: cómo hacer el martini más sucio y delicioso

VERMUT, EL GRAN OLVIDADO

Incluso en su versión más sucia, un toque de vermut seco es esencial. No más de 5–10 ml. Solo lo suficiente para aportar estructura sin robar protagonismo.

EL HIELO TAMBIÉN IMPORTA

Un buen filthy martini necesita mucho hielo y un buen stir. Nada de agitar: aquí buscamos una dilución controlada y una textura sedosa.

GARNISH COMO DECLARACIÓN

Más de una aceituna. Un pick entero. Una brocheta. Incluso una gota de aceite de oliva encima para cerrar el círculo. El garnish no decora: define.