Los zapatos que sorprendieron en la Haute Couture Week

LOS ZAPATOS QUE SORPRENDIERON EN LA SEMANA DE ALTA COSTURA

En la Haute Couture Week, los vestidos suelen acaparar todas las miradas. Pero esta temporada, fueron los zapatos los que hablaron más alto —y más profundo. Entre surrealismo, herencia artesanal y nuevas lecturas del lujo, el calzado se convirtió en un manifiesto creativo: pequeño en escala, enorme en intención.

En la Haute Couture Week, los vestidos pueden ser monumentales, pero esta temporada fueron los zapatos los que capturaron la conversación. Desde el surrealismo escultórico de Schiaparelli hasta la elegancia silenciosa de Chanel y la feminidad estructurada de Dior, el calzado dejó de ser un complemento para convertirse en un manifiesto creativo que definió el ritmo y la intención de cada colección.

SCHIAPARELLI: EL TACÓN COMO ESCULTURA

Daniel Roseberry volvió a demostrar que en Schiaparelli nada es accesorio. Los zapatos se presentaron como objetos escultóricos, con tacones imposibles, formas anatómicas y detalles dorados que parecían reliquias surrealistas. No estaban pensados para pasar desapercibidos, sino para anclar el look en el territorio del arte, recordando que la Alta Costura también se camina.

CHANEL: LA ELEGANCIA QUE NO NECESITA GRITAR

En contraste, Chanel apostó por la sutileza. Zapatos que dialogaban con el legado de la maison: bicolores, delicados, casi silenciosos. Bailarinas, slingbacks y tacones bajos reforzaron la idea de que el verdadero lujo está en la comodidad elevada, en la elegancia cotidiana llevada al extremo de la perfección artesanal.

DIOR: FEMINIDAD ESTRUCTURADA

En Dior, el calzado funcionó como extensión del discurso de silueta. Zapatos precisos, arquitectónicos, que equilibraban fuerza y delicadeza. Tacones firmes, líneas limpias y una paleta sobria acompañaron looks donde el cuerpo femenino se reafirma desde la estructura, no desde el exceso.

Los zapatos que sorprendieron en la Haute Couture Week

ALTA COSTURA, PASO A PASO: CUANDO EL ZAPATO DEFINE EL RELATO

Más allá de las casas, esta temporada dejó claro algo: el zapato ya no es el cierre del look, es parte central de la narrativa. Desde lo conceptual hasta lo clásico, cada par reveló una postura frente al lujo contemporáneo: ¿arte?, ¿función?, ¿herencia?, ¿futuro?

En una industria que vuelve a cuestionar el sentido del vestir, estos zapatos recordaron que incluso el detalle más pequeño puede sostener un universo completo. Porque en la Alta Costura, cada paso importa —y esta vez, fue imposible no mirar hacia abajo.