Gabriela Cartol dirige Galilea, una historia de sueños y esperanza

GABRIELA CARTOL: DIRIGIR PARA IMAGINAR LO IMPOSIBLE (Y HACERLO VISIBLE)

Hay algo profundamente magnético cuando una actriz decide cruzar la línea y ponerse detrás de la cámara. No es solo un cambio de rol: es una toma de poder. En el caso de Gabriela Cartol, ese gesto se materializa en Galilea, un cortometraje que no solo marca su debut como directora, sino que también redefine su lenguaje creativo.

Presentado en el Regard Saguenay International Short Film Festival (donde obtuvo una mención del jurado), Galilea no busca retratar la violencia desde lo evidente, sino desde lo íntimo: los sueños que persisten incluso cuando todo alrededor parece negarlos.

En conversación, Cartol se muestra cercana, lúcida y profundamente conectada con su historia. Habla rápido, con emoción, como si cada palabra fuera una extensión de ese universo que acaba de crear.

¿Gabriela Cartol cómo ha sido este inicio de 2026 para ti?

“Este año empezó con todo, ni siquiera acababa de regresar de vacaciones y ya estaba trabajando”, comenta Cartol entre risas. Entre el estreno de la segunda temporada de Como Agua para Chocolate y la promoción de nuevos proyectos, Galilea irrumpió como una sorpresa luminosa: su primer cortometraje como directora no solo fue seleccionado en festivales, sino también reconocido por el jurado.

Fotos: Juan Bautizta, Styling: Ruth Buendia y MUA: Kariana Martinez.

¿De qué trata Galilea y por qué es tan especial?

Cartol explica con claridad: “Muchas veces la posibilidad de cumplir tus sueños es un privilegio”. Galilea sigue a una joven en un centro de reinserción social que sueña con ser cantante de trap. Más que centrarse en el delito o la violencia, el cortometraje mira hacia lo íntimo: los sueños que persisten incluso en contextos difíciles. La historia mezcla crudeza con momentos oníricos, donde la imaginación se convierte en refugio y resistencia.

¿Cuánto de ti hay en Galilea?

Gabriela Cartol responde sin dudar: “Representa a la chica que yo era antes de ser actriz, cuando lo más importante era cumplir ese sueño”. Galilea refleja su urgencia por creer en algo, incluso cuando parecía improbable, y nos recuerda que no todos tienen el privilegio de soñar.

¿Gabriela por qué decidiste dar el salto a la dirección?

La decisión no solo surge de la necesidad de contar su historia, sino también de su experiencia como docente de actuación, guiando actores emergentes y descubriendo la pasión por dirigirlos. Para Cartol, dirigir es asumir la responsabilidad artística de manera total. “Era una historia que atesoraba tanto que no estaba dispuesta a que fuera la visión de alguien más” dice Cartol.

¿Qué significa ser mujer en la industria del cine hoy?

Para Gabriela Cartol, ser mujer en el cine no es solo un tema de género: es una cuestión de poder narrativo. “Ser mujer es tener el poder de ser dueña de tu propia narrativa”, dice, y lo explica con la certeza de quien ha vivido cada etapa de la industria.

Dirigir, producir y contar historias desde su propia visión le permite decidir cómo se representa su identidad, su cuerpo y su mirada. Cada elección visual, cada encuadre, cada gesto en pantalla, se convierte en un acto de afirmación: mostrar que ser mujer no significa adaptarse a moldes externos, sino definirlos.

En Galilea, esto se traduce en decisiones concretas, desde la elección de la protagonista hasta cómo se retrata su mundo. Cartol enfatiza que incluso su propia apariencia y presencia en pantalla forman parte de ese poder: decidir qué significa ser una mujer morena, de estatura baja, con cabello lacio, en una industria que muchas veces dicta estándares ajenos.

“Es el poder de presentar tu corazón, tu alma y tu físico de la manera que tú quieres, sin que nadie más lo defina”, agrega.

Foto cortesía de Indigo Talent.

¿Por qué es importante apostar por el talento antes que por la fama?

Para Gabriela Cartol, la clave está en descubrir voces y capacidades antes de que sean reconocidas por el público. “Hace falta apostar por el talento antes de que lo sea”, afirma, y lo explica señalando que muchas historias y actores brillantes nunca habrían tenido oportunidad si se priorizara solo la fama. En Galilea, esta filosofía se traduce en la elección de su protagonista y del elenco: jóvenes actores que, aunque desconocidos, transmiten autenticidad, emoción y fuerza.

Cartol cree que invertir en talento emergente no solo enriquece las historias, sino que también transforma la industria, mostrando que la calidad artística y la sensibilidad humana siempre pueden superar el brillo efímero de la notoriedad.

¿Gabriela Cartol qué te dejó la mención del jurado en Saguenay?

La mención del jurado en Saguenay me confirmó que Galilea conecta de verdad con el público. “Es una historia que le llega al otro”, dice, y destaca cómo los espectadores se acercaban para compartir emociones y reflexiones, recordándole que el cine tiene el poder de tocar, inspirar y quedarse en la memoria de quienes lo ven.

Foto cortesía de Indigo Talent.

¿Gabriela qué proyectos tienes en puerta tras Galilea?

Ya estoy trabajando en mi segundo cortometraje; de hecho, ya está escrito y ahora le estoy dando los últimos toques. También estoy desarrollando un documental y empezando a imaginar mi primera ficción de largo. No sé si dirigiré toda la vida, pero sí sé que hay historias en mi pecho que necesito contar, que quiero que se vean y se sientan. Cada proyecto que emprendo es una oportunidad de explorar nuevas formas de narrar y seguir conectando con el público desde mi propia mirada.

Con Galilea, Gabriela Cartol no solo debuta como directora: nos recuerda que soñar, crear y dar voz a nuevas historias es un acto de poder y humanidad que trasciende fronteras.