Gucci presenta sus nuevas piezas de alta relojería para 2026

GUCCI CONVIERTE LA ALTA RELOJERÍA EN UNA PIEZA DE ARTE PORTÁTIL

Gucci amplía sus colecciones de alta relojería G-Timeless Métiers d’Art y GUCCI 25H con nuevas piezas donde las plumas, las piedras ornamentales y el color transforman el tiempo en narrativa visual.

Durante mucho tiempo, la alta relojería estuvo ligada a la precisión. Hoy, también pertenece al universo de la emoción.

Y las nuevas incorporaciones de Gucci parecen entenderlo perfectamente. Para 2026, la Casa italiana presenta cinco nuevas creaciones dentro de sus líneas G-Timeless Métiers d’Art y GUCCI 25H, piezas que funcionan menos como relojes tradicionales y más como objetos de contemplación.

El tiempo como lienzo

La colección G-Timeless Métiers d’Art continúa explorando uno de los territorios más interesantes de Gucci: sus archivos.

Estampados Flora, motivos tropicales, animales exóticos y referencias botánicas reaparecen reinterpretados a través de técnicas artesanales extremadamente precisas: micro pintura, esmaltado grand feu, grabado a mano e incrustaciones de piedras ornamentales.

Cada esfera se construye como una composición en miniatura.

La artesanía llevada al exceso

Entre las nuevas interpretaciones, dos relojes destacan por incorporar el trabajo de la artista plumista francesa Nelly Saunier, reconocida por transformar plumas recogidas durante la muda natural de las aves en composiciones casi etéreas.

Grullas, degradados tropicales y follajes exuberantes aparecen construidos desde capas diminutas de textura, luz y color.

El resultado se siente más cercano a la alta costura que a la relojería tradicional. Y quizá ahí está el verdadero punto de estas piezas: borrar el límite entre accesorio y obra de arte.

Flora, tucanes y tigres: el imaginario Gucci

Uno de los modelos reinterpreta el icónico estampado Flora creado por Vittorio Accornero en 1966, transformándolo en una esfera donde el ónix, el ópalo rosa, el jaspe sanguíneo y el nácar construyen un paisaje casi surrealista.

Otro reloj introduce tucanes, plumas azules y detalles tropicales inspirados en los pañuelos de seda de los años 80, mientras que un cuarto modelo incorpora un tigre pintado a mano emergiendo entre follajes sobre una esfera de nácar.

GUCCI 25H y el color como arquitectura

La otra gran incorporación llega con una nueva versión del GUCCI 25H, uno de los diseños más contemporáneos de la Casa.

Manteniendo su silueta ultrafina y arquitectónica, el reloj aparece reinterpretado con zafiros arcoíris de talla baguette engastados a mano alrededor de la caja.

Más que decoración, las piedras funcionan como estructura lumínica alrededor del movimiento esqueleto central, creando un efecto que transforma completamente la percepción del reloj.

Más allá de la relojería

Lo interesante de estas nuevas piezas no está únicamente en la complejidad técnica. Está en cómo Gucci entiende la alta relojería como un espacio narrativo donde convergen archivo, moda, artesanía y naturaleza. Cada reloj parece existir entre distintos mundos: joya, objeto artístico, pieza mecánica y memoria visual de la Casa. Y en una industria donde el lujo muchas veces busca simplificarse, Gucci hace exactamente lo contrario.