¿Quién es Marco Lorenzetto? La poética visual

MARCO LORENZETTO: LA POESÍA VISUAL DE LO COTIDIANO


Marco Lorenzetto construye imágenes que invitan a la pausa. A través de una fotografía silenciosa y contemplativa, su obra explora la emoción contenida, la belleza de lo cotidiano y la poética de los espacios vacíos.


Hay exposiciones que no se recorren: se habitanRencontre es una de ellas. Bajo la curaduría sensible de Alexandre Biaggi, la muestra propone un diálogo silencioso y profundo entre tres voces que, lejos de competir, se atraen por afinidad: Jean Grisoni, Ludovic Roth y Marco Lorenzetto. En ese cruce de miradas, la pintura de Lorenzetto emerge como un territorio suspendido donde la ciudad deja de ser mapa y se convierte en memoria emocional.

En Lost Cities, Lorenzetto construye y desmantela urbes que no existen en la geografía, pero sí en el recuerdo. Son obras de gran formato donde volúmenes, arcos y columnas surgen de sistemas modulares que oscilan entre la revelación y el ocultamiento. Las estructuras parecen detenerse en un punto intermedio: entre la construcción y la ruina, entre la presencia y el olvido. No son restos arqueológicos del pasado, sino anticipaciones del futuro, fragmentos de una arqueología íntima.

MARCO LORENZETTO: LOST CITIES Y LA ARQUITECTURA DE LA MEMORIA

GEOGRAFÍAS INTERIORES MODELADAS POR EL COLOR

El color es el verdadero arquitecto. Azules profundos, turquesas, violetas y plateados evocan aguas antiguas, reflejos lunares y civilizaciones sumergidas. Aquí, el color no adorna: edifica. Crea profundidad, tiempo y silencio. Cada plano geométrico sugiere una gramática visual perdida que se intuye más de lo que se comprende, como si el lenguaje hubiese sido erosionado por el tiempo.

PINTAR COMO EXCAVAR

Hay en estas composiciones un silencio litúrgico. Lorenzetto pinta como quien excava: capas, veladuras, desgastes que revelan huellas anteriores. La materia —erosionada pero intacta— convierte el gesto pictórico en un acto doble: creativo y reparador. La pintura funciona como excavación contemporánea y restauración sensible; rescata lo invisible sin fijarlo del todo.

MARCO LORENZETTO: LOST CITIES Y LA ARQUITECTURA DE LA MEMORIA

UMBRAL, PAUSA Y RESPIRACIÓN

Cada interrupción cromática es un respiro. Cada plano, un umbral. Las ciudades de Lorenzetto no pertenecen a una época: pasado y futuro confluyen en el presente del acto pictórico. La ciudad deja de ser espacio físico para transformarse en experiencia emocional, un territorio interno habitado por la memoria.

DIÁLOGOS Y REFERENCIAS

Su rigor estructural dialoga con tradiciones modernistas y constructivistas —Paul Klee, Lyonel Feininger, Le Corbusier pintor— mientras la dimensión espiritual del color remite a la abstracción lírica de Zao Wou-Ki o Joaquín Torres-García, con ecos de las arquitecturas metafísicas de De Chirico. Pero nada es literal: el orden geométrico se fractura y se abre a un ritmo contemporáneo, casi digital, profundamente humano.

CIUDADES SUMERGIDAS, TIEMPO EN TRANSFORMACIÓN

En el díptico dominado por plateados, azules y violetas, la composición se asemeja a un mosaico urbano sumergido, donde solo sobreviven vestigios arquitectónicos. En la gran pintura cromática que transita del azul al rojo, la ciudad se transforma en un organismo vivo: una metáfora del tiempo en evolución, un ciclo de luz, desgaste y renovación.

TIEMPO EN TRANSFORMACIÓN

En el díptico dominado por plateados, azules y violetas, la ciudad aparece como mosaico sumergido: sobreviven vestigios. En la gran pintura que transita del azul al rojo, la urbe se vuelve organismo vivo: metáfora del tiempo, de su desgaste y renovación constante.

MARCO LORENZETTO: LOST CITIES Y LA ARQUITECTURA DE LA MEMORIA

UN LENGUAJE PROPIO

Entre espiritualidad y estructura, ruina y restauración, antigüedad y digitalidad, Lorenzetto consolida un lenguaje personal. El color se convierte en residuo sagrado del tiempo: un fresco reconstruido de lo invisible, una ciudad perdida que —sin mapa— habita dentro de nosotros.

Rencontre puede visitarse del 21 de noviembre de 2025 al 24 de enero de 2026 en la Galerie Alexandre Biaggi, en el corazón de Saint-Germain-des-Prés.

Fotos © Julio Piatti – Courtesy Alexandre Biaggi Gallery.