Gaurav Gupta SS26: alta costura escultórica y visión divina

GAURAV GUPTA SS26: CUANDO EL CUERPO SE CONVIERTE EN ESCULTURA DIVINA

No fue un desfile: fue una aparición. La alta costura de Gaurav Gupta para Primavera/Verano 2026 llegó a París como una visión cósmica donde la moda deja de vestir el cuerpo para redefinirlo. Entre blancos luminosos, negros profundos y destellos metálicos, la colección se movió entre lo espiritual y lo futurista, con una sensibilidad casi mística. Aquí, la tela no cae: orbita.

Gupta no diseña prendas, crea estados de energía. Y esta vez, lo hizo desde un lugar aún más radical.

Gaurav Gupta: Cuando la alta costura deja de ser ropa y se vuelve forma

Desde el primer look (una escultura corporal resplandeciente que fusionaba blanco y negro) quedó claro que el cuerpo era el lienzo, no el límite. Cada silueta parecía tallada, no cosida. Los volúmenes se expandían y contraían como si respiraran, equilibrando peso e ingravidez, fuerza y fragilidad.

Nada era literal. Todo era sensorial.

Cómo se construye una estética entre lo divino y lo tecnológico según Gaurav Gupta

Superficies metálicas fundidas, drapeados fluidos y estructuras orgánicas convivieron en perfecta tensión. La colección exploró un territorio donde la espiritualidad dialoga con la innovación, y donde la tecnología no sustituye a la mano humana, sino que la potencia.

Aquí, lo futurista no es frío: es profundamente emocional.

Foto cortesía de Gaurav Gupta.
Foto cortesía de Gaurav Gupta.

¿Qué significa “The Divine Androgyne” en el universo de Gupta?

Más que un concepto, fue una declaración. The Divine Androgyne propone una visión del cuerpo libre de etiquetas, identidades rígidas y binarismos. Siluetas gemelas se unieron en una sola forma, cuerpos dialogaron entre sí y las líneas de género se disolvieron bajo capas de cristal, resina y bordado.

Foto cortesía de Gaurav Gupta.

¿Por qué la artesanía sigue siendo el corazón de esta colección?

Aunque el resultado parezca de otro planeta, todo nace de horas infinitas de trabajo manual. Bordados de filamentos exclusivos de la casa trazaban sistemas nerviosos sobre la piel, mientras técnicas tradicionales como el zardozi y el brocado convivían con nuevas texturas casi reptilianas.

¿Cuál fue el momento que definió el desfile?

El momento que definió el desfile llegó cuando dos modelos aparecieron unidas por un mismo vestido, compartiendo una sola estructura, una misma energía. No era solo un gesto visual impactante, sino una imagen profundamente simbólica: dos cuerpos dialogando como uno solo, borrando límites físicos, identitarios y emocionales.

Las siluetas gemelas avanzaron sincronizadas, conectadas por capas de tejido escultórico, bordados minuciosos y una construcción casi orgánica que parecía crecer sobre la piel. El efecto fue hipnótico. Más que caminar, flotaban, reforzando la idea central de The Divine Androgyne: la unión, la dualidad y la disolución de las etiquetas.

Fue ahí cuando el desfile dejó de ser una sucesión de looks para convertirse en una imagen que se queda en la memoria.

Que ya no se trata de usabilidad, sino de expresión absoluta. Que el cuerpo puede ser arquitectura, aura y mensaje al mismo tiempo. Que la herencia puede transformarse en escultura sin perder su alma. El resultado fue una colección de poder silencioso, dramática sin excesos, imponente sin ruido.