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La belleza del jardín del Ritz Madrid

Un rincón mágico, elegante y cosmopolita es como la sociedad madrileña define uno de sus espacios imprescindibles del verano: El Jardín del Ritz, un espléndido paraíso natural en el hotel Mandarin Oriental Ritz, Madrid para disfrutar de los placeres culinarios y la mixología contemporánea..

Para estas luminosas jornadas que llenan de energía la capital española, el icónico hotel ubicado en “Triángulo del Arte” propone una cita al aire libre en torno a una travesía de sabores y matices de diferentes cocinas del mundo con un guiño especial al Mediterráneo.

El reconocido chef Quique Dacosta, responsable de la propuesta gastronómica global del hotel -compuesta por cinco restaurantes y bares- presenta una renovada carta en la que sobresalen platillos fundamentales de la tradición ibérica para ser disfrutados en un menú de degustación de cinco tiempos.

Concebida para compartir, la experiencia comienza con la elección de dos aperitivos de bienvenida, por ejemplo las croquetas de curry rojo o bocados crujientes de tortilla de patata con panceta.

A continuación se presentan los entrantes fríos, destacando el jamón de bellota 100 por ciento Ibérico Torreón y la burrata de Puglia con pesto, piñones, pan frito ahumado, tomate confit y rúcula.

Para aportar calidez al paladar, se sirven dos opciones de entrantes calientes, tales como la llanda de navaja a la brasa con salsa de escabeche al jerez, cilantro y togarashi o los chipirones a la brasa con salsa de mantequilla negra y pimientos del padrón.

Una vez abierto el apetito, Dacosta sugiere un plato principal a escoger ya sea de sus recetas de la zona verde -de ensaladas y vegetales- o de su selección de arroces, carnes y pescados, entre los que se encuentran la paletilla de cordero al ras el hanout a la brasa con su jugo, pistacho verde, patatas y cebollas al Josper y salsa tzatziki; el rodaballo a la brasa con su pilpil y refrito de ajo y romero o el arroz meloso de bogavante servido en cocotte, uno de los fundamentales del laureado Chef.

El toque final de dulzor lo aportan los postres como el flan untuoso de vainilla o café, la tarta caliente hojaldrada de manzana con arrope y helado de vainilla o la palmera de hojaldre crujiente, bañada en mousse de chocolate guanaja al 70 por ciento de cacao, un deleite absoluto para sibaritas y epicúreos.

El Jardín del Ritz anima a los huéspedes y visitantes a encontrarse, relajarse y brindar con una copa de sangría especial Möet on Ice en este oasis estival, donde la música a cargo de la DJ Claudia León es parte fundamental del ambiente de las tardes de jueves a sábado, de 18 h a 22 h y los domingos de 15h a 21h.

Mandarin Oriental Ritz, Madrid, un emblema de la Belle-Époque en el corazón de Madrid, refrenda su posición como el epítome de lujo y uno de los mejores hoteles del mundo que ha acogido a realeza, políticos, líderes empresariales, celebridades y bon vivants.