fbpx

Bella Hadid. La supermodelo del ahora.

Bella Hadid es un rostro familiar de las pasarelas y cultura pop. En la más reciente temporada de las semanas de la moda afirmó su estatus como una supermodelo.

El mundo del modelaje se ha transformado en la época post-redes sociales, introduciendo la generación de “instagram models”, talentos que con su presencia digital, belleza única y carisma se vuelven rostros familiares en múltiples campañas y pasarelas.

Sin embargo, una modelo ha trascendido ese estatus y se ha ganado a pulso el ser considerada una “supermodelo”. Bella Hadid.

Si bien no fue la modelo que más desfiles caminó en la más reciente temporada, Bella Hadid fue el rostro de la temporada Primavera/Verano 2023. Ya siendo un ícono durante un par de años, esta temporada en particular la vio convertirse en una fuerza a tener en cuenta en la pasarela y un punto focal de la conversación sobre moda en las redes sociales, lo que nos lleva a preguntarnos si la era de la supermodelo podría estar de regreso, al menos para ella.

Desde ser empleada por los diseñadores en los looks más esenciales e impactantes de sus colecciones, que culminaron en el vestido con spray de Coperni, el momento más comentado del mes de la moda, hasta generar artículos y publicaciones de blog sobre su street style distintivo, la presencia de la modelo fue ineludible esta temporada.

Aportando personalidad a la pasarela, Hadid, representada por IMG, tiene una energía inefable que hace que se la vea como algo más que una modelo más, sino como una presencia palpable. No modela ropa, sino que la habita. En el transcurso de la temporada, la vimos vestirse intencionalmente con uno de los looks más llamativos de cualquier desfile en el que participó: destellos resplandecientes en Tom Ford y Stella McCartney, un vestido de novia gótico en Versace, guantes de boxeo en Andreas Kronthaler para Vivienne Westwood.

En este último desfile, su poder se hizo particularmente claro cuando, después de que las modelos tropezaran al subir las escaleras del plató y subieran al escenario con las originales botas de suela gruesa de la colección, ella evitó subir las escaleras por completo y subió con elegancia y sin esfuerzo. Esto consolidó su perspicacia atlética y la elevó a la cima tanto del escenario como de la temporada.

Además de ser una presencia poderosa en la pasarela, los diseñadores buscan posicionarse cerca de la personalidad de Hadid. En las imágenes del backstage donde participa la modelo ella está al frente y al centro. El impacto mediático de estas tomas es innegable, un estatus que se debe en gran parte a sus más de 55 millones de seguidores en Instagram. Más que una modelo, Bella es una embajadora entre los consumidores de moda y las marcas de moda.

Aparte del alcance de su propio Instagram personal, Hadid facilita una conversación sobre moda en las redes sociales en general. Cuando pisa la pasarela, prácticamente todos los teléfonos se alzan para capturarla. Desde blogs de estilo hasta artículos dedicados en las revistas y portales de moda, ella es el centro de atención, en lugar de, como en el caso de un modelo típico, lo que lleva puesto.

No podemos evitar que este momento de estatus monumental nos recuerde el apogeo de las supermodelos de finales de los 80’s y principios de los 90’s, el poder de nombres como Naomi Campbell, Christy Turlington y Linda Evangelista. Estos modelos trascendieron la pasarela para convertirse en íconos culturales, alcanzando niveles de celebridad y reconocimiento cultural a los que antes solo las estrellas de cine habían podido aspirar.

Pero el advenimiento de las redes sociales significa que estamos en un clima notablemente diferente al que teníamos hace treinta años. El camino de una supermodelo de hoy es muy acelerado y está destinado a ser visto por mucha más gente. Como nos ha mostrado la temporada Primavera/Verando 2023 de Bella, la más grande hasta el momento, está provocando otro cambio instrumental en la forma en que pensamos sobre las modelos, la moda, los medios y las interacciones entre ellos.

Y no muestra signos de desaceleración.