Skincare Routine: Día y noche

Skincare Routine: Día y noche

Por Daniela España.

Para obtener el máximo beneficio de un rutina diaria de cuidado sin importar cuál sea tu tipo de piel esto es lo que debes hacer.

Debes comenzar conociendo los pasos básicos simples: limpiar, tratar e hidratar.

Entre la limpieza y la hidratación se encuentran los productos que atacan zonas problemáticas según tus necesidades, por lo tanto, tratar significa incorporar sueros o cremas repletos de ingredientes como la vitamina C, retinol, ácidos y otros según los resultados que desees.

Estos productos pueden marcar una gran diferencia con el tiempo y en la salud, la apariencia y el envejecimiento de la piel. Ahora que sabes qué productos usar y cómo introducirlos en tu rutina, este es el orden en que debes aplicarlos.

RUTINA DE NOCHE

Todas las pieles pueden beneficiarse de una doble limpieza, especialmente las pieles secas, grasas o con acné. Si usas maquillaje, una doble limpieza es muy recomendable.

Limpiador en aceite. Elimina las impurezas, la suciedad, el protector solar y el maquillaje del día.

Segundo limpiador. Trabaja más profundamente para limpiar los poros, mientras le brinda a la piel los otros beneficios del limpiador, como la hidratación o los ingredientes para combatir el acné.

Tónico. Hidrata y absorbe la grasa, además de potenciar la eficacia de los siguientes productos.

Contorno de ojos. Puedes usar el mismo producto que está en tu rutina matutina u optar por algo que funcione mejor con un ingrediente activo. Busca
una opción con alta concentración de péptidos y antioxidantes.

Suero o tratamiento. Los sueros nocturnos
se enfocan comúnmente en la hidratación, el rejuvenecimiento y la aceleración de la renovación celular. Elige tu tratamiento de noche según lo

que tu piel necesita, no según lo que tengas en tu cosmetiquera. Algunas noches, puedes simplemente lavar, hidratar y acostarte.

Hidratante. Las cremas hidratantes nocturnas suelen ser más ricas y espesas en consistencia, especialmente durante el clima frío.

Crema de noche. Este último paso es totalmente opcional, pero puede valer la pena. Mientras que las cremas de día están diseñadas para proteger la piel, estos humectantes ayudan a reparar las células.

RUTINA DE DÍA

Limpiador. Elimina cualquier suciedad acumulada en tu piel durante la noche, como productos para el cabello pegados a la funda de tu almohada.

Tónico. Hidrata y absorbe la grasa, además de potenciar la eficacia de los siguientes productos.

Suero antioxidante. Trata condiciones específicas de la piel en orden de consistencia, de la más delgada a la más espesa. Los sueros matutinos se enfocan en la hidratación o en darle a la piel un impulso antioxidante.

Contorno de ojos. Además de tratar las patas de gallo y las ojeras, las cremas para los ojos también pueden servir para proteger esta delicada zona de otros productos para el cuidado de la piel.

Tratamiento. Los tratamientos tópicos para manchas son más espesos que los tónicos y los sueros, por lo que se deben aplicar después de que estos productos se absorban en la piel.

Los tratamientos comunes incluyen cremas de peróxido de benzoilo para la piel propensa al acné y retinoides o retinol para las imperfecciones, las manchas oscuras y las líneas finas.

Hidratante. Restaura la humedad y brinda hidratación a la barrera de la piel. Las cremas hidratantes matutinas suelen ser más ligeras y fáciles de absorber.

Protector solar. Protege la piel de los rayos UVA/UVB y del daño de los radicales libres.

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