Yorghaki presenta su nueva era con el álbum ‘Antes de que sea tarde’

YORGHAKI PRESENTA SU NUEVA ERA: ‘ANTES DE QUE SEA TARDE’

Yorghaki abre una nueva etapa creativa con ‘Antes de que sea tarde‘, un álbum que marca su debut en solitario y redefine su sonido desde la libertad, la urgencia de vivir y la exploración emocional. Entre el merenguetón, la nostalgia y una energía luminosa, el artista venezolano presenta un proyecto que lo posiciona dentro de una nueva generación de sonidos latinos en transformación.

En este lanzamiento, Yorghaki apuesta por un enfoque más íntimo y honesto, donde cada canción funciona como una declaración de movimiento, cambio y exploración personal. ‘Antes de que sea tarde’ no solo es un disco, sino una invitación a crear, arriesgar y vivir sin esperar el momento perfecto.

¿Cómo han sido estos días para ti tras el lanzamiento de ‘Antes de que sea tarde’?

El artista dice que ‘No, increíble. Bueno, en verdad estoy descansando. Ya desde que salió Antes de que sea tarde, pude descansar sábado y domingo. Ya salió el bebé.’

Dicen que el primer álbum es difícil y que el segundo es más complejo aún. ¿Sientes que este proyecto entra en esa lógica?

‘Sí, a ver, yo no lo pensé mucho. Yo sí había escuchado eso, pero siento que este es como el primero también, porque es el primero de una nueva etapa. El anterior fue maravilloso, pero este lo siento como el segundo y el primero a la vez, ya que, de cierta manera estoy cantando yo y estoy como mostrando otra cara’.

El artista explica que ya sentía una identidad musical bastante definida, pero que a este proyecto solo le faltaba impulsarlo y llevarlo al siguiente nivel. Yorghaki señala que el proceso fue especialmente satisfactorio, ya que tuvo tiempo de madurarlo internamente antes de liberarlo.

Foto cortesía de @yorghaki.

¿Qué emociones o sonidos vamos a encontrar aquí que no estaban antes?

‘Siento que hay matices diferentes. Antes era más desde la oportunidad y el amor, y este viene más desde la libertad, desde querer hacer todo antes de que sea tarde. Tiene esta melancolía de romantizar la vida.’ Yorghaki habla de una necesidad de hacer todo antes de que sea tarde, atravesada por una cierta melancolía y por la forma en que elige romantizar la vida en su día a día.

El título ‘Antes de que sea tarde’, ¿responde a algo que sentías que se te escapaba?

‘Después de la gira pasada, en enero, me sentí con muchas cosas en el pecho. Fue como, wow, qué increíble todo lo que pasó. Y después pensé en todo lo que quiero hacer antes de que sea tarde. Incluso antes de que me vaya y una de esas cosas es cantar, poner todo mi corazón nuevamente en la música, y esta vez la voy a interpretar yo.

Y siento que más adelante, llevándome a este concepto, es como que puedo hacer otras cosas, Y hacerlo siempre antes de que sea tarde, lo anterior no me define, porque puedes hacer todas las cosas que quieres, y si tú quieres hacer muchas cosas, hazlo’.

¿Cómo ves tu rol dentro de la evolución del reguetón y sus nuevas fusiones más tropicales?

‘Con el merenguetón fue esta fusión que la gente recibió con mucho amor. Ya existía, pero este era nuestro sabor. Más rápido, más oscuro, más melancólico. Nunca pensé que iba a ser parte de una etapa así’.

Yorghaki reflexiona sobre su participación en esa evolución sonora y lo sorprendente que ha sido ver cómo el reguetón ha pasado de un sonido más underground a uno más tropical. ‘Pasé de un reguetón más under a algo más tropical, y eso también viene del dancehall. Viene del reggae y de muchos otros subgéneros que estaban antes que el reguetón y que ahora inspiran incluso al merengue. Es inspirar a los jóvenes a mezclar lo viejo con lo nuevo y crear cosas maravillosas’.

¿Sientes que estos sonidos te conectan con Venezuela? ¿Hay una búsqueda consciente de ese sonido ‘de casa’?

‘Cuando era niño escuchaba mucho reguetón, en las fiestas, también merengue y mucha música rítmica, y de cierta manera eso me recuerda a Venezuela. Ya de adulto, después de haber conocido muchos lugares y de viajar, me di cuenta de que cuando escucho esos ritmos y esa sabrosura en particular, ciertas canciones me conectan mucho con mi infancia y conmigo mismo’.

‘Con los ritmos sí, es como mirar mucho ese arte de las cosas que yo escucharía. Si yo pusiera esta canción en el carro, lo voy a hacer. En verdad, no haría una canción que no escuchara yo.’

Venezuela está en un momento complejo, pero también muy visible culturalmente. ¿Qué te hace sentir eso?

‘Siento que la información y el internet, con el tiempo, nos han abierto los ojos al mundo, a entender dónde estamos parados y cómo, si pasa algo interesante en un país, eso también puede llegar a Venezuela. Ahora, con la industria y con lo que yo viví en la gira siendo venezolano, siento que los artistas de allá pueden entender cómo sucedió todo esto y aplicarlo a su manera, compartiendo información positiva para tomar mejores decisiones.

En Venezuela hay un cambio muy bonito: la gente está entendiendo que sí se puede hacer música desde aquí. La industria se está recuperando paso a paso, no de un día para otro, pero sí hay futuro porque hay apoyo y receptividad’.

¿Sientes responsabilidad de representar eso?

‘No me gustaría verlo así. Yo lo único que hago es mi trabajo honesto, con el corazón en la mano, y si a alguien le sirve, buenísimo. No quiero ser vocero ni asumir ese rol. Es algo que termina siendo orgánico. Yo solo quiero ser feliz, hacer mi trabajo lo mejor posible, desde mis habilidades, e inspirar a la gente como consecuencia.’

¿Hay alguna canción del álbum que te haya dado miedo sacar?

‘No tanto por lo personal, sino porque es corta e interesante. ‘Adicto’ es más un sentimiento que una canción completa. No podía dejar de sacarla porque quería que la gente escuchara esa parte de mí y resonara con esas melodías. Siento que, al hacerla, se despertaron muchas de las canciones que vinieron después. Pensé que, si la dejaba fuera, la gente no iba a entender de dónde salió todo, aunque no tuvieran el contexto. Quería que, aunque fuera corta, estuviera ahí y conectaran con esa parte. Es la única en la que dudé: si incluirla o no’.

¿Tras este nuevo proyecto musical, has descubierto partes de ti en el proceso que no conocías?

‘Ya el hecho de cantar, algo que no hacía antes de forma constante, ya es un cambio grande para mí. Ahora, al ponerle un nombre y decir ‘sí, estoy cantando esto y lo estoy defendiendo’, descubro un mundo completamente nuevo dentro de mi voz, que es mi instrumento.

Admiro a muchos cantantes y vocalistas, y no pretendo competir con personas que han hecho esto desde muy pequeñas edades. Pero sí quiero honrar esa parte creativa en mí y hacerlo desde mis mejores habilidades. En ese proceso voy descubriendo cosas que ni yo sabía que podía hacer’.

¿Por qué decidiste empezar a cantar ahora?

‘No cantaba antes, nunca lo había hecho en mi vida. Entonces dije: ya, ‘mother’s go do it now’, porque nunca es el momento perfecto. Antes de que pase más tiempo, porque no quiero llegar a los cuarenta años y arrepentirme de no haber lanzado esta parte de mi carrera musical’.

¿Qué te gustaría que alguien entienda al escuchar ‘Antes de que sea tarde’?

‘Que entiendan que la vida es una, que hay que disfrutarla, y que todo lo que te imaginas puede ser posible. Dentro de lo lógico, sin hacerle daño a nadie. Si tienes un sueño, algo bonito que mostrar que es parte de ti, es posible. Con este disco quiero que la gente lo vea así: que si este tipo pudo hacer esto, entonces yo también puedo, por ejemplo, meterme a chef o hacer lo que quiera’.

Nominación al Grammy. ¿Qué sentiste?

‘Increíble. Yo siempre quise estar nominado a los Grammy para ver qué se sentía, y se siente maravilloso. Es como un día normal, solo que con una nominación. Es nada más un recordatorio del por qué haces esto, de las cosas buenas que uno hace y de los logros a los que uno ha llegado.’

Para cerrar, ¿qué te gustaría decirle a quien lea esta entrevista?

‘Yo quiero invitar a todo el mundo, y lo voy a decir mil veces, a que vivan, que sigan sus sueños y que no dejen que nadie les diga que no pueden. Que no se encierren en una casa’.

Entre la libertad, la nostalgia y la urgencia de hacer realidad los sueños, el artista construye un universo donde lo personal se vuelve impulso colectivo. Un recordatorio de que el tiempo no se detiene, pero las decisiones sí pueden cambiarlo todo.