Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann: amor, familia y un reencuentro

AISLINN DERBEZ Y MAURICIO OCHMANN: UNA HISTORIA SOBRE LO QUE PERMANECE

¿Qué te llevarías al fin del mundo? La lista parece corta hasta que pensamos en los abrazos, las risas, las miradas de complicidad, los sueños compartidos o en esa persona que nos enseñó a amar en todas sus facetas. Esa es la pregunta que también permea la historia de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann, una narrativa que, dentro y fuera de la pantalla, nos recuerda que el afecto evoluciona, cambia de forma y, a veces, encuentra el sendero de regreso.

Por: Bianca Cosulich

Créditos: 
Director editorial: @gerardangulo
Realización: @vanecl.__
Fotografía: @carlos_ruizc
Asistente de fotografía: @alejandrocesac
MUA: @chentechapitas y @casillasdaniel_
Asistente de MUA: @moctemontoya
Hair: @jorgebeltranhair
Videografo: @jennifer_lameiro
Asistente de moda: @am.ro_an x @myfashionacademy.mx
Producción: @_yulietd
Entrevista: @bianca_cosulich

Existen momentos decisivos en la trayectoria de una persona. El día en que nace, cuando adquiere su primer automóvil, se gradúa, contrae matrimonio, tiene hijos, recibe un diagnóstico de salud o se reencuentra con un gran amor. Experiencias únicas, distintas entre sí, que terminan moldeando nuestro carácter y enseñándonos que la existencia pertenece a quienes la viven con intensidad, abrazan el caos y confían en su devenir.

Lo extraordinario de estos instantes es que rara vez se planifican; algunos simplemente llegan y nos obligan a enfrentarlos. Sin embargo, hay algo que suele estar presente en todos ellos: el amor. El amor propio, el de quienes persisten, el de quienes se marchan, el de quienes acompañan, apoyan o aconsejan. No importa cuál sea el acontecimiento, el cariño sigue siendo el motor.

El cine y la literatura han intentado capturar esa verdad una y otra vez. Algunas historias lo han logrado mejor que otras; unas más fantasiosas que realistas. Pero una que parece haber acertado es ‘Hasta el fin del mundo’, la nueva película de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann.

La cinta llega a los cines con dos protagonistas que demostraron que la química y la complicidad pueden nacer en una mirada y trascender el lente de una cámara. Dos figuras del cine mexicano que han construido carreras sólidas con sus propios nombres, pero que, cuando coinciden, logran generar un gran impacto. Esta vez se reencuentran, no solo en la vida personal, sino también en la pantalla, con una trama desafiante, inspiradora, dramática y, sobre todo, profundamente romántica.

Desde que se anunció que protagonizarían una nueva película en 2026, el revuelo fue inevitable. Lo último que sabíamos de este par era la maravillosa relación de coparentalidad que han sabido construir después de su separación. Verlos trabajar juntos de nuevo, interpretando a dos personajes que atraviesan un fuerte lazo de amor, parecía un sueño… ¿o no?

“Vivimos en un momento en que la gente asume que ciertas cosas son imposibles, que dos personas no pueden separarse y seguir siendo equipo, que si hay ruptura tiene que haber guerra, que si hay dolor tiene que haber distancia. Y cuando ven algo que contradice esa narrativa, lo primero que piensan es que es falso”, comparte Aislinn Derbez al recordar los señalamientos de que el póster de la película que protagoniza junto a Mauricio Ochmann había sido hecho con inteligencia artificial. Sin embargo, para la actriz, la respuesta es mucho más reveladora: “Esa reacción dice más sobre los modelos que tenemos del amor que sobre nosotros”.

Mauricio Ochmann también esperaba esas reacciones de incredulidad, pero eso no impidió que la historia que llevaba años construyendo finalmente se materializara. Lo que muchos no saben es que este proyecto no nació de un día para otro, sino durante su relación con Aislinn Derbez, cuando ambos tenían una productora y buscaban nuevas historias para contar. Con el tiempo, la vida los condujo por sendas distintas, hasta que los reunió de nuevo para hacer realidad aquel anhelo que alguna vez imaginaron juntos.

Aislinn: Total look, Gucci y Mauricio: Total look: Sidi.

A todo esto, ¿de qué trata ‘Hasta el fin del mundo’? La premisa es especial: tras un reencuentro inesperado, dos antiguos enamorados descubren que hay vínculos capaces de desafiar el tiempo, la distancia y el destino. Pero no solo habla de amor; habla de la existencia:

“La película habla de soltar, habla de enfrentarse, salir de tu zona de confort, obviamente habla del amor profundo, del amor propio, del amor de pareja, del paso del tiempo y cómo hay amores que se diluyen con el tiempo y hay amores que permanecen”, explica Mauricio Ochmann.

Y Aislinn confirma que es más realista de lo que parece: “No termina donde uno espera que terminen las historias de amor. No es el final perfecto ni el desamor total. Es algo más verdadero que eso: dos personas que se encontraron, que vivieron algo enorme, que la vida separó, y que tuvieron que aprender a honrar eso sin destruirse”.

Bajo la dirección de Emiliano Castro Vizcarra, ambos actores nos han brindado una lección de vida: “Hay historias que necesitan encontrar su punto final para que uno pueda seguir. Y que a veces ese punto final llega tarde, llega diferente, llega cuando ya eres otra persona. Y aun así vale la pena”, expresa Aislinn.

A Mauricio Ochmann y Aislinn Derbez los une más que la actuación: tienen una hermosa hija juntos, Kailani. Y aunque aún es joven para ver este proyecto, ambos actores comparten cómo fue para ella y para ellos vivir este momento de rodaje como familia en el extranjero:

“Ahorita es una película que no puede ver, por su edad, pero más adelante va a crecer y la va a poder ver y va a ser muy bonito que la tenga como historia de vida […] Hacerla reforzó el vínculo, la complicidad, el equipo que somos Ais y yo dentro y fuera de escena, en lo personal y como papás”, explica Mauricio.

Aislinn también detalla un poco de la vivencia familiar: “Para ella, que sus papás trabajen juntos no es raro, es natural, porque así nos ha visto siempre. Coordinados, respetuosos, riéndonos. Nos fuimos los tres a Madrid y había algo muy bonito en eso: de día en el set, de noche siendo familia. Aunque eso sí, todavía tiene que esperar unos años para verla, jaja”.

Ver la interacción y las palabras de aprecio entre ambos actores se siente mágico. Ellos han creado su propio universo y sus propias reglas, uno donde no entran las etiquetas convencionales. Son confidentes, aliados: “Las categorías son para la gente que te mira desde afuera, no para ti”, defiende Aislinn.

Son muchas las preguntas que tenemos para este dúo de actores, pero principalmente necesitamos consejos. Nos ha quedado claro que el amor no desaparece, evoluciona, y que en más de una ocasión regresa. Pero que quede claro: no es un trabajo fácil.

Para aquellos que están o han pasado por un corazón roto —no solo por una relación, sino también por una amistad o un vínculo familiar— y buscan cómo sobrevivir y transformarlo, ambos tienen algo que decir:

Ochmann recalca: “Entrándole, lo más bonito es siempre ver tu lado de responsabilidad. Muchas veces uno se relaciona desde sus heridas, miedos, fantasmas, de lo que no ha sanado o de lo que ya ha trabajado. Es una oportunidad de verte y trabajar en ti. […] No responsabilizar al otro”.

Y Aislinn nos da esperanza: “Que lo peor que crees que te puede pasar puede convertirse en el mejor regalo de tu vida. No te lo digo como frase bonita, te lo digo porque lo viví. Hubo momentos en que yo tampoco veía cómo iba a salir de eso. Y salí. Y del otro lado encontré a la versión de mí que siempre había querido ser”.

Hoy Aislinn y Mauricio no son los mismos que en el 2020, tampoco son los mismos del 2015 cuando cruzaron miradas en ‘A la Mala’, pero al mismo tiempo no han cambiado en su deseo de crear a través del arte y de llevar el corazón en las manos. Esta producción es el reflejo de eso.

‘Hasta el fin del mundo’ es una película desafiante, hermosa y necesaria hoy en día. A través de los personajes de Mauricio y Aislinn (Manuel y Esmeralda), veremos una historia que muchos han vivido; una cita obligada para los corazones que aprecian el amor y que busca desmentir la idea de que “El amor tiene que terminar de una sola manera, con distancia, con silencio, con olvido, para ser real. A veces el amor más genuino es el que muta. El que se transforma en algo que no tiene categoría, pero que está ahí. No como nostalgia, no como apego. Como algo que simplemente es”, concluye Aislinn.