“Soy mis cicatrices” es el mensaje que Esmeralda Pimentel nos transmite en esta edición. | Noir Magazine

“Soy mis cicatrices” es el mensaje que Esmeralda Pimentel nos transmite en esta edición.

Un homenaje a las mujeres que han conformado la vida de la actriz, pero sobre todo, una dedicación a ella misma.

Sin filtros, ni retoques y tras celebrar su primer aniversario de explantación, es así como la embajadora de la línea de perfumes de Adolfo Dominguez, muestra sus cicatrices post operación. Compartiéndonos una reflexión escrita por ella, la cual nos invita a recordar el poder que existe en nosotros, mientras abrazamos la imagen que vemos en el espejo, así como las heridas que cuentan nuestra propia historia.

SOY MIS CICATRICES… SOMOS NUESTRAS CICATRICES

Este escrito es una carta de amor a mi cuerpo; a este terremoto de vida que me ha
sostenido por treinta y tres años, y un homenaje amoroso a las mujeres que conforman mi historia, empezando por mi madre, la mujer que me dio la vida y mi mayor fuente de inspiración.

Dedico este escrito a las mujeres que luchan, las que nutren con sus palabras, sus
abrazos, su rebeldía y sus enseñanzas. A las que abren camino, las que creen y crean en comunidad, las que cuestionan, sostienen y siembran posibilidad.
Las que nombran y escriben la historia para que no olvidemos los pasos que hemos dado y los territorios que hemos conquistado. A todas aquellas mujeres y niñas que nos arrebató la violencia machista. A las que están agotadas, tristes, furiosas.

NO NOS AVERGONZAREMOS MÁS ANTE EL ESPEJO

Escribo por todas aquellas a las que nos hicieron dudar de nuestro poder y
avergonzarnos de nuestra imagen en el espejo.
Para que JUNTAS, aligeremos el peso de las palabras que dañaron nuestro amor
propio.
Esta dedicatoria es para la niña que soñaba posibilidades estando sola en su
habitación. La que aguantaba, la que intentaron silenciar, la que tenía tanto miedo de ser ella misma, que siempre anhelaba ser alguien más.
La que sintió presión social por tener un cuerpo e imagen perfectas. La que debía
comportarse y esconder su personalidad para no ser rechazada en la industria.

TODAS TENEMOS CICATRICES FÍSICAS Y EN EL ALMA

Hoy sigo trabajando mis miedos pero desde la valentía; esa que se teje en comunidad.
Hoy me enorgullezco de mis cicatrices porque son el testimonio vivo del poder que
alberga mi cuerpo. Me recuerdan de dónde vengo y lo resiliente que soy.
Hoy renuncio a pelearme conmigo misma y con el espacio y las distintas formas que ocupa mi cuerpo con el paso del tiempo. Comprendo que habrán días en los que no me sentiré tan cómoda con mi reflejo, y que eso es normal, es parte del proceso de regenerar mi sistema de creencias. Aceptarme es un logro que construyo todos los días con el acompañamiento de más mujeres que al igual que yo, anhelan la libertad de habitarse con ternura.
Celebro que soy mi propia casa y decido hacer de ella mi lugar favorito. MUJER,
APROPIATE DE TU HISTORIA, ¡esa es tu REVOLUCIÓN!
Con amor: Esmeralda Pimentel

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