CASA VICENS, LA JOYA ESCONDIDA DE GAUDÍ

CASA VICENS, LA JOYA ESCONDIDA DE GAUDÍ

Por Wendy San Jose

Una magna obra del aclamado arquitecto y genio, Antoni Gaudí se encuentra modesta entre las calles del Distrito de Gracia en Barcelona.

No muy lejos de sus hermanas más famosas, ofrece una experiencia surreal y exótica que está, por mucho infravalorada.

Si conoces algo de la obra de Gaudí seguramente habrás escuchado de La Pedrera o la Casa Batlló como auténtica insignia del artista, ubicadas en la lujosa Paseo de Gracia en Barcelona, ambas locaciones dignas de todo reconocimiento están siempre saturadas por turistas de todo el mundo que mediante su visita conocerán el surreal e inefable mundo de Gaudí, el rey del modernismo, por no hablar de la mayor y más ambiciosa obra del artista, La Sagrada Familia, un verdadero lujo arquitectónico que roba el aliento en todos los sentidos, en fin Barcelona se distingue por haber sido su lienzo y llenarlo de sus más increíbles fantasías.

Sin embargo una de las obras menos visitadas, quizás por no estar tan a la vista del turista convencional, lo que la hace más valiosa, es la Casa Vicens, una delicia de edificio modernista que funcionó en su momento como casa de verano para la familia Vicens después de que su construcción finalizara en 1885.

La Casa guarda una sensación de nostalgia y añoranza por ser considerada “la primera casa de Gaudí” donde el arquitecto plasmó por primera vez su peculiar estilo y dio pie a las técnicas que serían su lema en proyectos posteriores, un preludio de su gran talento.

“Gaudí antes de Gaudí” es como muchos se refieren a los escenarios que la mítica casa ofrece, el encargo hecho por la familia Vicens le dio al artista la oportunidad de hacer realidad lo que su imaginación ansiaba, convergiendo la practicidad y funcionalidad con la más gustosa de las estéticas, un verdadero trabajo de diseño en letras mayúsculas.

Cada habitación minuciosamente curada para aportar lo mejor de la luz, el sonido y las sensaciones a través de estructuras, formas y colores.

La Casa Vicens se divide en cuatro grandes secciones; primera planta, bajo cubierta, la azotea y el jardín, y aunque no se presenta inmensa como otras de sus obras, el tamaño del ingenio con el que fue construida rebasa los límites del ser humano.

Dentro de los momentos más representativos encontraremos un fumador, sí, un espacio dedicado principalmente a fumar, la magia de Gaudí residía en hacer de espacios mundanos las más fantásticas experiencias, como salidas de un cuadro de Dalí, las paredes y techo del fumador parecen derretirse en un baile de tonos azules dados por la luz que entra de las rejillas de madera y el ventanal de colores que te absorben en un sueño místico.

Y hablando de misticismo, el innegable estilo oriental con tintes mozárabes dan ese acabado exótico tanto en los frescos con los que están adornadas las instalaciones como con otro de los ambientes más icónicos de la Casa; con vista al jardín, la tribuna, es una apología a la minuciosa exigencia de Gaudí por el detalle, su pasión y respeto por la naturaleza ya puede verse reflejada en los momentos que conforman este espacio de relajación y reflexión, ambientada con la fuente original que parece componer la melodía perfecta para este mágico lugar.

Sin duda un trabajo de restauración excelente es el que mantiene la esencia de la Casa y revive los momentos de su magnificencia, por ello y más secretos que alberga como sus interesantes exposiciones y sus habitaciones tan especiales que hacen incluso del baño una genuina obra de arte y diseño, es una recomendación siempre acertada ir a visitarla para además conocer así, el principio del gran maestro modernista y poder entender el origen de muchas de sus composiciones futuras.

Síguenos en Instagram: @_noirmagazine y en TikTok: @_noirmagazine

LOGOMANÍA VS. SILENT LUXURY ¿QUÉ ES EL LUJO?

ARQUITECTURA COLOMBIANA: ESTOS SON LOS TALENTOS QUE DEBES CONOCER

EL NIDO DE QUETZALCÓATL. EL REGRESO AL ORIGEN A TRAVÉS DE LA ARQUITECTURA