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Alphonso Escobedo haciendo “Ruido” en México y Europa

“Para ser actor tienes que ser buena persona, es más difícil recrear los sentimientos de bondad. Los sentimientos de odio vienen en automático, la bondad es una disciplina”

El actor Alphonso Escobedo personificó al terror de México en la película “Ruido” dirigida por Natalia Beristáin. Esta cinta recibió el premio Horizontes a la mejor película latinoamericana en el Festival de cine de San Sebastián en España. 

Tras una lista de villanos que ha interpretado en novelas y películas, se sentó con Noir para contarnos su lado humano pero sobre todo el lado artístico.

Alphonso Escobedo es un artista nato, él desde pequeño quería ser actor pero en su hogar no creían en el mundo de la actuación. Alphonso veía videos musicales y se aprendía coreografías, siempre estaba dispuesto para interpretar.

Escobedo con el objetivo de pertenecer al mundo de la actuación, comenzó a hacer castings para comerciales en la casa productora de la mamá de su mejor amigo de la infancia. Siempre se quedaba de back up, hasta que su amigo e hijo de la dueña de la agencia de casting se enfermó y le dieron el protagónico de dos comerciales. “Desde ahí yo ya tenía esa espinita. Más grande en una iglesia cristiana hice obras de teatro”.

Pienso luego existo… Descartes, su guía

La actuación le ha penetrado hasta los huesos. Su objetivo en la vida es salvar la sociedad a través del arte. Es actor, empresario y músico, actualmente a la par de la actuación tiene un proyecto musical de rap, en el que quiere probar todos los ritmos en mezcla con este género urbano.

“Yo era muy rebelde, no quería aceptar que esa era mi vida, pero la vida se encarga de enseñarte, en ese camino  y con 15 años de edad, empiezo a ir con mi hermana a sus clases al CEA y la maestra Margarita Magdolin, me becó, me regaló dos años de la carrera de actuación”. dijo Alphonso Escobedo con la voz entrecortada y con gratitud plena de esta oportunidad por ayudarlo a perseverar.

Pasaron los años y siguió su camino formativo profesional en los talleres de Casa Azul –Escuela de Artes Escénicas y Audiovisuales teatrales–, hizo teatro de pueblo y asegura es de las cosas más loables que un actor puede hacer.

“Cada vez que me cuentan las anécdotas de lo que es ir a un pueblo donde las desapariciones la violencia y la precariedad están presentes y que viven con miedo, y se les lleva una probadita de ficción para olvidar por un momento la vida tan dura que viven, creo que es algo que en su momento todavía no apreciaba y hoy por hoy, lo veo así de grande y lo quiero retomar”, expresó el actor.

Escobedo con la recién participación en la película “Ruido” de Netflix, tuvo un papel de villano y el terror de México.

Era un secuestrador y tratante de blancas que le dice cara a cara, a la mamá de Gertrudis, la desaparecida, en la película que,  “a su hija ya no la iba a encontrar” haciendo referencia a que ya la habían matado acotando que  “estaba buena”, una de las absurdas razones que se viven día a día en películas y en la vida.

La actriz Julieta Egurrola es quién hace el desgarrador papel de la madre de la desaparecida.

En México el tema de las desapariciones se muestra como tema de agenda, tema dolorosamente normalizado y fue con esta actuación que Alphonso Escobedo recibió 7 minutos de ovación en el Festival de Cine de San Sebastián, País Vasco España.

“Después de esos 7 minutos, la gente lloraba, no podían creer lo que acababan de ver. Al llegar la película a México no sé si es porque la temática es tan fuerte y la tenemos tan a lado de nosotros que no sabes qué hacer. ¿Celebrarlo, llorarlo?… es muy poderoso. Poder observar cómo en México no se le da el apoyo o el aplauso o el premio, se me hace increíble”.

La actuación como forma de vida 

“Ser actor en general es la oportunidad de contar una historia que le deje al otro algo”, con emoción y voz entre cortada el actor citó las palabras del maestro y actor, Arturo Beristáin, en el Festival del Cine de Morelia “Los griegos se habían dado cuenta del poder gigantesco que tiene la ficción para poder dar la oportunidad de observar” y citando al maestro y Actor, Mendoza, asegura que para poder ser buen actor uno tiene que ser buena persona, por que es más difícil recrear los sentimientos de bondad, requiere una disciplina más grande ser bueno qué ser malo.

Los sentimientos de odio, negativos, vienen automáticamente a nosotros y se viven con mayor facilidad. Ser actor es tener la oportunidad de cambiarle la vida al otro a través de la experiencia que el espectador ve.

Su actuación en la película “Ruido”, es de las partes claves y más dolorosas, que dejan una sensación amarga y con nudo en el estómago y garganta, así es como la realidad es plasmada bajo la actuación de Alphonso Escobedo.

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