Pharrell Williams x Moët & Chandon: Ice Impérial 2026

PHARRELL WILLIAMS X MOËT & CHANDON: ICE IMPÉRIAL Y EL ARTE DE COMPARTIR EL VERANO

Hay colaboraciones que decoran objetos y otras que los desnudan. Moët & Chandon y Pharrell Williams avanzan hacia lo segundo. En 2026, Ice Impérial deja de ser solo una interpretación estacional para convertirse en una declaración estética: menos ornamento, más esencia. La icónica funda blanca desaparece por primera vez, revelando la botella en su forma más pura, como si el lujo, de pronto, respirara aire salado y luz mediterránea.

Todo gira en torno a una idea que Pharrell resume con precisión casi silenciosa: ‘la experiencia es lo primero’.

¿Por qué Saint-Tropez vuelve a ser el centro del imaginario de Moët & Chandon?

Saint-Tropez no es solo un destino, es un estado mental. La nueva campaña regresa al lugar donde todo empezó: el sur de Francia como escenario de una elegancia sin esfuerzo. Allí nació el ritual que inspiró Ice Impérial, ese gesto espontáneo de añadir hielo, de romper las reglas implícitas del champagne, de convertir lo informal en estilo.

Entre el brillo del sol y la despreocupación calculada del verano, la colaboración construye una narrativa donde la celebración no se organiza: sucede.

Foto cortesía de Moët & Chandon.

Ice Impérial, ¿un champagne o un código cultural?

Ice Impérial fue creado en 2011 como una anomalía elegante: el primer champagne pensado para servirse con hielo. Hoy, ese gesto ya no sorprende, se ha convertido en lenguaje.

Su perfil afrutado, dominado por Pinot Noir y Meunier con la delicadeza del Chardonnay, se traduce en una experiencia más sensorial que técnica: tropical, generoso, casi táctil. Servido en copa amplia con hielo, no busca solemnidad, sino fluidez.

¿Qué cambia realmente en la colaboración entre Pharrell Williams y Moët & Chandon?

Desde 2025, Pharrell Williams ha ido reescribiendo los códigos visuales de la Maison a través de una evolución progresiva que parte del gesto gráfico y desemboca en la esencia. Primero con Brut Impérial reinterpretado en tonos intensos (Midnight Blue, Gold y Deep Red) y después con Nectar Impérial Rosé en blanco absoluto, la colaboración ha ido depurando su lenguaje visual hasta llegar a 2026, donde Ice Impérial se sitúa como el punto de equilibrio entre lo icónico y lo esencial.

En esta nueva etapa, la botella prescinde de su ‘armadura’ habitual para mostrarse desnuda, reducida a una simple etiqueta firmada: presencia pura, sin artificio. Un gesto que, en el universo del lujo, resulta casi radical precisamente por lo que propone eliminar en lugar de añadir.

¿Cómo se redefine el verano en esta campaña entre Pharrell Williams x Moët & Chandon?

El verano aquí deja de ser una estación para convertirse en una coreografía social. Saint-Tropez funciona como escenario de encuentros espontáneos (mesas abiertas, luz pausada, gestos sin ceremonia) donde la campaña privilegia el ritmo por encima del espectáculo. En este marco, Pharrell encarna una ‘joie de vivre’ contemporánea que no se impone, sino que fluye, con una idea en el centro: reunirse, detener el tiempo y compartir.

La colaboración entre Moët & Chandon y Pharrell Williams no habla de producto, sino de atmósfera. Un territorio donde la celebración deja de ser evento para convertirse en estado emocional. Donde el objeto se retira ligeramente para que la escena respire. Porque al final, este Ice Impérial 2026 no propone una forma de beber champagne, propone una forma de estar juntos.